Diálogo político

Por Manuel Sánchez de la Madrid

 

Fernando vs. Leoncio

Muchos colimenses nos interesamos en escuchar el debate que ayer en la cabina de una estación de radio local sostuvieron el ex gobernador y ex rector Fernando Moreno Peña y el ex alcalde y ex diputado federal Leoncio Morán Sánchez.

En verdad fue interesante y fue un debate, hubo jaloneos y hasta descalificaciones, éstas últimas por parte de Locho.

No habría de ser  justo que arriba de un ring contendieran dos púgiles de diferentes características físicas, estatura, peso, edad, así que a finales del siglo XIX el marqués de Queensberry introdujo el uso de guantes, se establecieron reglas que iban desde que el combate entre dos contrincantes se golpearan de la cintura hacia arriba dentro de un cuadrilátero, la pelea ocurriría en secuencias denominadas asaltos o rounds y se acordó regular categorías de pesos que iniciaban en los livianos hasta los pesados. En la actualidad existen divisiones y categorías intermedias.

Escuché el debate entre los dos políticos, me quedó la impresión de que no son de la misma categoría, Fernando pudiera entrar entre los pesos pesados y Locho cuando mucho en los medios, los llamados welter o súper welter o semi medio, que agrupa a competidores de peso intermedio.

En el boxeo profesional, la categoría abarca a los púgiles que pesan más de 63,503 kg (140 lb) y menos de 66,678 kg (147 lb). Los pesos completos se fijan con un límite inferior que va de 81 kilos sin límite.

Ayer me dio la impresión -y no pretendo ofender a Locho a quien estimo y respeto- de que el líder de Movimiento Ciudadano no da el peso de Fernando, el primero cayó en las descalificaciones por desesperación, sus golpes no hacían daño a su rival y Fernando mantuvo la compostura, se refugió atrás de una risa burlona y concediéndole a Locho tiempo que el moderador lo había donado al ex rector.

Fernando fue por sufragios para su campaña por el escaño en el Senado de la República y Locho no dijo a qué le tira, aun cuando en el ambiente político se asegura que buscará de nuevo la alcaldía de Colima y no le iría mal, su carácter agresivo le gustó a los panistas de hace varios lustros, deben quedar muchos que repetirían su voto para él, de ahí que ayer en mi entrega comenté que debe haber sido para Héctor Insúa la tarde noche de antier inquietante y preocupante.

 

Cambiando de tema

 

Genio y figura hasta la sepultura, dice el viejo refrán que bien se aplica al candidato de la coalición “Juntos haremos historia”, Andrés Manuel López Obrador. En mi opinión, no debió haber abordado el tema de la posibilidad de un fraude electoral en las elecciones del próximo uno de julio, él sabe que no lo ha habido, que el repetido casi de la caída del sistema es una leyenda histórica y su fracaso en las urnas ha sido legal, como serán legales los comicios a los que me refiero líneas arriba.

Asegura que no amenazó, ni amedrentó cuando dijo que quien suelte el tigre que lo amarre, que no será él quien lo haga. Vaya confesión, vaya aviso, se adelantó a los resultados; si gana, acepta que el proceso fue legal, y si pierde, azuzará al tigre para que altere la paz social.

Amor y paz ha repetido, no quiere confrontaciones, no acepta debates porque le “van a echar montón”, lo cierto es que le ganó el Andrés Manuel López Obrador que lleva adentro.

¡Aguas!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *