Diálogo Político

Por Manuel Sánchez de la Madrid

 

Periodista viejo

En 1954 cursaba yo el segundo año de secundaria en la “Uno”, mi Papá me había inscrito en una de las dos escuelas secundarias públicas que había en Colima, dijo que él había hecho sólo seis años de instrucción primaria y aseguraba que en la vida no había necesitado más estudios, adquirió una respetable capa de cultura como autodidacta, fue alumno y maestro de él mismo, curioso de saber se metió en las páginas de los libros y aprendió mucho.

Creyó mi Padre que los tiempos seguían siendo los mismos, primero me cambió de una escuela privada en donde había cursado la instrucción primaria, después me inscribió en una escuela pública “…para que tus compañeros sean los hijos de policías, de trabajadores del campo, gente de la base del pueblo”, lo que agradezco, pues tuve la oportunidad de hacer amistad con amigos que aún conservo.

Ajustado a su criterio, me sacó de la “Uno” para ponerme a trabajar como Jefe de Circulación del muy joven matutino Diario de Colima.

Me sobraba tiempo, hacía cuentas a menos de una veintena de voceadores y a un expendio, así que aprendí a ser tipógrafo, la ubicación de tipos sueltos en las cajas, a acomodarlas en un “formador” y a “enramar” lo que había acomodado, después imprimir en una vetusta y hermosa prensa “Chandler”, hacía tarjetas de visita, invitaciones, trabajos no mayores de tamaño carta.

Tiempos heroicos delnacimiento de la revista Trópico y el Diario de Colima. Mi Papá escribía sin ajustarse a periodicidad fija una columna de temas políticos, crítica y agresiva, la llamó “Crisol” y la firmaba el”Capitán Nemo”, también publicaba una gacetilla de comentarios sociales “Al oído”, que firmaba MASS, esto además de los editoriales.

Adriana mi hermana y yo nos pusimos de acuerdo y durante algunos meses colaboramos con una columna reseñando eventos sociales de gente joven.

En la década de los cincuenta se realizaron cuatro eventos de la famosa Carrera Panamericana que motivó el interés de los mexicanos y de los aficionados en el automovilismo de todo el mundo, lo que me incluyó.

En casa teníamos una radio RCA Víctor de tres bandas, yo seguía la reseña que hacían locutores como Paco Malgesto y Sony Alarcón, y redactaba notas de tan importante carrera. Mi amigo Pepe Levy mantuvo a los colimenses muy al tanto de la Panamericana, disponía de un equipo de radio de onda corta y hacía cortes en la programación de la XERL “la voz costeña desde Colima”

Así empecé.

Transcurridos seis o siete años, me contraté con la empresa inglesa Compañía Mexicana de Cigarros “El Águila”, trabajé de cobrador en la Marina Mercante, fui pesador en el Ingenio de Quesería y ganadero en El Cóbano y El Alpuyeque en un negocio familiar.Regresé al Periodismo y volví a escribir sociales.

Fracasamos el negocio ganadero y yo me enrolé en Diario de Colima, fui reportero de la fuente policiaca, lo que me permitió ser testigo de casos dramáticos, interesantes, asesinatos pasionales, ejecuciones y robos del estilo de Rififí, película francesa de tema policiaco.

Teniendo como jefe a Luis ArvizuNegrete,de quien aprendí mucho, me interesé por la primera plana, fui reportero y lo hice bien. Renunció el profesor e invitó mi Papá a Roberto Pizano Saucedo a dirigir el Diario.

Don Roberto, despacito como erahacía todo, se daba tiempo y le sobraba de tal forma que cuando yo llegaba a entrevistar a algún jefe de oficina, él ya iba saliendo, así que prácticamente me di de baja.

En fin, desde los 14 años estoy en el Periodismo con algunas pequeñas temporadas fuera.

Confieso que la imagen de un Periodista que yo me formé, fue el perfil de Manuel Sánchez Silva, de quien tuve ejemplo y le escuché desde mi niñez pláticas que vinieron a ser el equivalente de lecciones de invaluable contenido, en las que me he apoyado a lo largo de ejercer tan noble profesión.

Después les platico como formalmente me comprometí a la práctica obsesiva de decir y opinar, de dar la cara y afirmar, respetar al lector que no merece que se le mienta o se le engañe. Esto ocurrió quizás en agosto de 1967 y aquí sigo en el ejercicio de una actividad que exige cultura, dominio del idioma y riqueza de lenguaje, cuidado de lo que se dice y cómo se dice y lo más que estudié fue hasta el tercero de secundaria. Formalidad, responsabilidad.

Confieso que nunca fui un alumno de dieces, cuando mucho de ochos.

Cuando fue alcalde el profesor Federico Rangel, me gané un primer lugar por un buen reportaje y el Club Primera Plana me ha entregado tres reconocimientos que mucho aprecio, el primero por 15 años de ejercicio periodístico, el segundo por 25 y el tercero por 50.

Felicidades al Club Primera Plana, la agrupación de periodistas más antigua del país que ahora tiene ya en Colima su primera versión, esto por el entusiasmo del profesor Manuel Godina, que rindió protesta como su primer Director, le agradezco que me haya invitado como socio fundador.

Algo de bueno saldrá de este Club de Periodistas agrupados en Colima.

 

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