LOS APUNTES DE HOY

Por José Rodríguez Negrete

 

Piden auxilio comerciantes

 

Otro problema grave que se echa a cuestas el presidente municipal con licencia, Héctor Insúa García, es el haber abandonado las obras de remodelación de la glorieta del DIF y la avenida Camino Real para irse a la campaña en su intento de reelegirse como alcalde por el Partido Acción Nacional, como si tuviera un trabajo que lo respaldara para continuar otro período constitucional en beneficio de los colimenses capitalinos.

Las obras de la glorieta del DIF duraron casi seis meses y los comerciantes de esa zona tuvieron que lamentar el colapso de sus ventas en el período decembrino, igual a lo que les hizo a los comerciantes de la Madero, quienes tuvieron que salir a la calle y manifestarse hasta en dos ocasiones por lo lento y mal hecho de los trabajos.

Aquí está pasando algo muy lamentable en las acciones que emprenden las autoridades porque en su afán de querer quedar bien con la ciudadanía realizan obras en fechas inadecuadas y sin ninguna planeación o respeto a los comerciantes y de más ciudadanos que en vez de verse beneficiados con esas obras, salen perjudicados gravemente.

Como en caso de la Benito Juárez, de Villa de Alvarez, en donde la señora Yulenny Cortés León también le valió gorro el respeto y honestidad de su envestidura para realizar la transformación de la mencionada avenida, que aun cuando muchos decían que no la ameritaba, ella decidió realizar los trabajos pasando por encima de la voluntad de los villalvarenses.

Una obra que también se realizó sin ninguna programación, sin dialogar con los vecinos y ver la forma de que no les afectara,  ella lo hizo sin medir consecuencias, arrancó con la obra que al final de cuentas originó la quiebra de muchos de los comercios ahí establecidos que todavía la recuerdan con mucho agrado.

Qué lamentable que las autoridades municipales realicen este tipo de obras, que sin necesitarse se hacen pasando por encima de las decisiones de los vecinos y sobre todo con el resultado del colapso de sus ventas; hay muchos comentarios de la sociedad en general que para ejecutar este tipo de obras deberían de formarse comités ciudadanos que opinen hasta dónde podría llegar el beneficio de las mismas y calcular también las afectaciones a los vecinos y no efectuarlas sin una programación adecuada y debidamente aprobada por los que tienen que decidir y no confiar en los regidores, supuestos representantes del pueblo, porque son los que menos defienden a la ciudadanía.

La señora Yulenny Cortés también anda queriendo alcanzar su reelección cuando la verdad no la merece y ella sabe que la aprobación de la ciudadanía villalvarense le va a escatimar el voto, pero como decía, le vale.

Pero en fin, las obras se tienen que hacerse, dicen las autoridades, aunque los propios vecinos salgan perjudicados; no hay nadie que ponga remedio a este grave problema que cada día se ve más prepotente y no me preguntes dónde, los pueblos tienen las autoridades que se merecen. Soida.

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