Hablemos de …

Nace la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística

Por Rafael Tortajada

 

Corre el año de 1833, México recientemente liberado de la opresión española trataba de incursionar tímidamente en el desarrollo de las naciones del mundo civilizado, sin embargo, aún estaba en la mira de naciones como Francia y otras de Europa que tenían la firme voluntad de intervenir debido a que el desarrollo de los Estados Unidos de América y que iba en aumento cada día.

Esta nación del norte que fue concebida por un grupo de masones, tuvieron desde un principio el propósito de engrandecerse a costa inclusive de sus vecinos por eso, compró a España la superficie de la Florida la cual había sido conquistada a sangre y fuego por la valentía y la pericia del Conde de Gálvez, fue tanta la audacia que le hizo brillar en las diversas batallas que el rey de España le concedió el gran honor de que en el Escudo de Armas solamente llevara dos palabras, “Yo Solo”. Con posterioridad le compró a Francia todas las partes que le pertenecían y que aún conservan ahora su idioma como es Nueva Orleans y así, lentamente fue haciéndose de una superficie que le permitía crecer a partir de las modestas 13 colonias que fundaron en el siglo XVII y con los cuales se iniciaron su desarrollo colonial en esa parte del norte.

La acción guerrera que le permitió crecer en más de dos kilómetros cuadrados a su creciente expansión fue cuando el presidente Polk le declaró la guerra a nuestro país y después de unas batallas mal llevadas por parte de nuestro presidente López de Santa Anna, finalmente se firmaron los Tratados de Guadalupe Hidalgo en los cuales cedían a ese país del norte más de 2 millones de kilómetros cuadrados que constituían el Estado de Nuevo México, Arizona, California ya que, Texas siendo el estado más grande de la Unión, se separó luchando en contra de las tropas mexicanas y posteriormente se anexó a los Estados Unidos.

Nuestro país que todavía tenía mucha superficie estaba carente de dirección política puesto que las reyertas por cuestiones religiosas que eran las que prevalecían y olvidaban totalmente el desarrollo material en el que desde luego incluía el bienestar de la población. El país carecía de infraestructura y ni siquiera tenía un plano regulador de su superficie y a eso se dirigió la Sociedad de Geografía y Estadística; trató de puntualizar topográficamente cada punto geográfico de su gran superficie y cuando se logró, con puros ingenieros militares se tuvo la oportunidad de apoyar al ingeniero García Cubas para que hiciera el primer levantamiento de la República con la salvedad de que, para poder hacer los caminamientos físicos tuvo que ser acompañado por tropas militares a efecto de darle protección y que lo respetaran, esa es la triste realidad del nacimiento de lo que ahora conocemos como superficie nacional que se llevó a cabo con mucho sacrificio y de la que ahora gozamos plácidamente e inclusive con medios ultramodernos que han suplido totalmente a esos caminamientos físicos que se llevaban a través de las montañas pero que sirvieron para elaborar un documento digno que le dio renombre a esa sociedad de la que hablamos y que gracias a la iniciativa de Valentín Gómez Farías, ésta fue creciendo hasta lo que ahora es quien se encarga de llevar a cabo las medidas precisas con base en la fotogrametría; ya todo se hace convocando a vuelos con aeroplanos dotados de modernísimas cámaras fotográficas y con posterioridad en el laboratorio se elaboran los mosaicos respectivos que nos dan una nitidez que antes era necesario hacerla a base de conocimientos.

Enhorabuena para todos aquellos que iniciaron junto al doctor Gómez Farías que, si no hubieran hecho otra cosa éste sería suficiente para que su grandeza patriótica fuera reconocida por todos los mexicanos.

 

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