Sucesión cubana

El Parlamento de Cuba propuso este miércoles a Miguel Díaz-Canel como nuevo presidente de Cuba para suceder a Raúl Castro, y se convierta de esa manera en el primer jefe de Estado en no llevar el apellido del líder de la Revolución de 1959: Fidel, con lo que inicia una nueva era, un parteaguas, un antes y un después en la historia de ese país isleño.

Miguel Díaz-Canel, de 57 años, quien hasta ahora era el primer vicepresidente cubano, quien tomará posesión formal de su nuevo cargo este jueves ante la Asamblea Nacional, según la agenda divulgada por los medios cubanos, nació en la familia de un obrero en la ciudad central de Santa Clara el 20 de abril de 1960.

Se graduó como ingeniero electrónico de la Universidad de Villa Clara en 1982 realizó su servicio militar obligatorio hasta 1985. En 1987 se incorporó a la Unión de Jóvenes Comunistas y empezó a trabajar como profesor mientras viajaba a Nicaragua como parte de una delegación de apoyo al sandinismo. En 1987, en Nicaragua como representante del Partido Comunista de Cuba

Con paciencia y sin buscar protagonismo, Miguel Díaz-Canel hizo una carrera política de funcionario leal y eficiente, que ha sido premiada por Raúl Castro convirtiéndolo en su relevo para la presidencia, cargo para el que fue oficialmente propuesto ayer por el Parlamento en La Habana.

De esta forma, por primera vez desde el 1 de enero de 1959, la Revolución cubana tendrá un líder que no participó en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Habrá que esperar qué le depara a Cuba y a los cubanos con la presidencia de Díaz-Canel y cómo será su relación internacional, sobre todo con países como Estados Unidos, donde Donal Trump no le importa en lo absoluto la sucesión, pues sigue empecinado en bloquear a Cuba  y estropeando las relaciones.

 

 

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