Hablemos de…

Encuentro de dos Instituciones

 

Por Rafael Tortajada

El día de ayer a mediodía, utilizando los espacios lujosos y adaptables del Teatro Universitario Coronel Pedro Torres Ortiz, la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística Capítulo Colima, tuvo a bien entregar un reconocimiento basado en un diploma en el que reconoce la gran labor de difusión de lo que es el baile, la música y sobre todo el aspecto histórico de Colima.

En un principio nos deleitamos muchos espectadores con la gracia y soltura de los jóvenes que forman el Ballet Folclórico de la Universidad de Colima y que demuestran que con el tiempo, han ido mejorando su etilo y sobre todo la perfección de sus pasos; con ellos adornan enormemente cada compás ya sea de los sones o simplemente de música que sirve de fondo para que aquello luzca en la mayor forma posible.

En un momento en que hubo un entreacto, quien estaba al mando del micrófono y en presencia de todos los integrantes del Ballet que a la vez fueron acompañados por su director general, el profesor Rafael Zamarripa y para mayor lujo estuvo también presente el rector de la Universidad, Maestro José Eduardo Hernández Nava acompañado de su distinguida esposa Alicia López de Hernández; ante ellos se presentaron los directivos de la Sociedad de Geografía y Estadística, primeramente el que entrega la batuta y el que recibe la comisión de un nuevo periodo y fueron quienes entregaron la valiosa presea al señor Rector que a la vez lo hizo llegar a las manos de Rafael Zamarripa que a través de los años se ha hecho acreedor al reconocimiento popular debido a su tino que se demuestra en la forma como ha crecido este conjunto y que ya su fama ha traspasado las fronteras y son muchos los países donde ya es conocido.

Ese es el capítulo que para mí tuvo el mayor significado puesto que yo pertenezco a la Sociedad mencionada y asistí a la función en calidad de invitado como todos los demás y en un lugar especial nos situaron para poder observar plácidamente el desarrollo de todo el espectáculo. Debo decir que los músicos se han esmerado en ejecutar los diversos tonos y lo demostraron al interpretar canciones en rarámuri y quien estuvo al frente de esta partitura fue una morena que tiene toda la característica de una tarahumara. Enseguida salió un pequeño coro que nos deleitó con canciones interpretadas en zapoteco, idioma de estas personas que en nada desmerece frente a lo más excelso de los que se hablan en Europa; después y no podían faltar, unas muchachas que nos cantaron en purépecha o sea, el arrullo de la música de Michoacán; todo aquello estuvo lleno de gracia, belleza, de mucho entusiasmo que sirvió para que todos los presentes quedáramos plenamente satisfechos.

Finalmente y vestidos a la usanza de los veracruzanos nos dieron una demostración con sones de aquella región como el colás, el lilingo lindo, todos hermosamente ejecutados y sobre todo que los integrantes del conjunto demostraron esas facultades enormes que tienen para desempeñar el papel que les corresponde a cada uno.

Con algunos sones jaliscienses como son “las olas” y la vistosa “culebra” lucieron enormemente, luego uno de los integrantes del ballet llamó a los excompañeros de baile que debían estar entre el público y los invitó a que pasaran al foro a que bailaran con ellos, varios se agregaron y ejecutaron el son que es el representante de todos los conjunto folclóricos y que generalmente con él empieza un festival y casi siempre termina, me refiero a “la negra”, un son que fue compuesto en 1926 en Tepic Nayarit y que uno de los integrantes de su mariachi en esa entidad quiso halagar a una morena que así le decían “la negra” pero a pesar de sus esfuerzos poéticos no logró convencerla y llegó a tanto su desengaño que hasta abandonó el conjunto musical.

Como epílogo se unieron las voces como los aplausos, los vivas, hurras y todos salimos contentos. Le deseo a Leandro que ahora que inicia su trabajo al frente de la Sociedad, lo haga con el tino que ha hecho grande a ésta desde 1833 en que la fundó don Valentín Gómez Farías y que tuvo el honor de ser quien le diera al país el primer mapa, obra del señor García Cubas.

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