Vereda Anónima

Por Dalal El Laden

 

Todos por nuestro idioma español

Muchísimas gracias, Arturo Marcano, Julieta Arenas, Omar Paredes, Victoria Fernández, por sus preguntas que hacen posible este espacio.

 

-“En lugar de ruptura, ¿es válida la voz rotura?”.

 

En el “Diccionario panhispánico de dudas” leemos que para nombrar la acción y efecto de romper(se) existen dos sustantivos, “rotura” y “ruptura”, pero no son intercambiables. Cuando se trata de realidades materiales, se prefiere el uso de “rotura”:

-La rotura de la cadera me impidió continuar compitiendo.

Si se trata de realidades inmateriales, lo normal es usar “ruptura”:

-Me entregaron la carta oficial de ruptura de relaciones diplomáticas.

 

-“¿’Nobel’ lleva tilde en la ‘o’?”.

 

Este mismo diccionario señala que “nobel” es el nombre de los premios instituidos por el químico sueco Alfred Nobel. En su lengua de origen, el sueco, es palabra aguda (se pronuncia nobél), y así se recomienda pronunciarla en español, a pesar de que la pronunciación llana (nóbel) está muy extendida. No debe confundirse con el adjetivo “novel” (del catalán “novell”: nuevo), que quiere decir “que comienza a practicar un arte o una profesión, o tiene poca experiencia en ellos”.

Cuando se refiere al nombre del premio, se escribe con inicial mayúscula y es invariable en plural:

-Los premios Nobel son los más prestigiosos del mundo.

-La ceremonia de entrega de los Nobel es muy vistosa.

Cuando se habla de la persona que lo ha recibido, se escribe con minúscula y hace el plural en “es”:

-Al congreso acudió un nobel.

-Al congreso acudieron cinco nobeles.

 

-“¿Se dice extreñido o estreñido?”.

 

El “Diccionario de la Real Academia Española” indica que “estreñido” (de “estreñir”, del latín “stringĕre”: apretar, comprimir) tiene que ver con “retrasar el curso del contenido intestinal y dificultar su evacuación”. Este vocablo también significa “miserable, avaro, mezquino”.

Las formas “estriñido” y “extreñido” son incorrectas.

 

-“¿La palabra versus es correcta?”.

 

En latín, esta preposición significaba “hacia”. En el siglo XV, en el lenguaje jurídico inglés, adquirió la acepción de “contra”, y con este sentido se usa frecuentemente en el español de hoy. Es común la forma abreviada “vs.”. Aunque su uso no es incorrecto, se sugiere sustituir este latinismo anglicado por la preposición española “contra” o por la locución preposicional “frente a”.

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