Diálogo Político

Por Manuel Sánchez de la Madrid

 

El frenético trabajo por el triunfo

¿Todos los aspirantes al triunfo de los dieciséis distritos electorales y de los diez gobiernos municipales están seguros de obtener la victoria el próximo uno de julio? Claro que no, la mayoría de los que desde ayer están recorriendo casa por casa, calle por calle en cuanto a las zonas urbanas y en lo que yo llamaría el menudeo, atacar la zona rural que aportará muy pocos votos, saben que no tienen ninguna posibilidad de ganar.

Fueron invitados por algún partido, algunos ni siquiera militan en el instituto político que los inscribió como sus candidatos y la mayoría tampoco sabe qué le espera si es que obtiene suficientes votos como para que le entreguen constancia de ganador.

Algunos de los candidatos son políticos porque ellos lo dicen, otros son personajes que tienen peso en organizaciones que están afiliadas a alguna central y ante la escasez de auténticos políticos preparados, con experiencia y méritos, cualquiera es bueno, se les invita, se les paga un sueldo y por lo menos pueden ser regidores unos y otros; bueno, algunos sí ganarán con mayoría de sufragios y los que no pueden recibir como consuelo algún cargo administrativo y en su historial ya queda registrada su legítima ambición de buscar un cargo de elección popular, pueden crecer y hacer carrera.

Bueno, desde ayer un ejército de personajes, algunos ya conocidos y otros nuevos, también los hay que los hemos ubicado como militantes de equis partido político y ahora estarán en la boleta cobijados por otra divisa, todos tocarán puertas, encabezarán reuniones en los barrios y, como dije, en rancherías y pueblos. La mayoría no lee periódicos locales, pero buscarán ser entrevistados, necesitan espacio en los medios informativos, lo mismo en los impresos que en los electrónicos, y los mejor organizados estarán en las redes sociales.

Los ganadores de alguna forma ya están identificados, pero los hay que obligarán al conteo de votos y de la única encuesta que vale, el día de la elección, saldrá el resultado oficial. Para el caso pudiera destacar los casos de los municipios de Colima y Manzanillo, que son los más importantes, no caben en el renglón de que es claro quién llegará a encabezar los ayuntamientos referidos.

En efecto, los aspirantes a suceder a los actuales alcaldes con licencia, porque a su vez están buscando cargos de elección que les mantenga vigentes como servidores públicos, tienen experiencia, algunos ya han sido presidentes municipales y son dueños de capital político, lo que hace difícil saber desde ahora quién será el primer edil.

Ya he comentado que hace quince o más años polemicé con un amigo que criticaba a los políticos priistas, decía que eran los mismos, que no trabajaban, que se pasaban el tiempo tomando café en restaurantes céntricos y no hacían nada por sus gobernados o representados.

No lo pienso hacer, pero me tienta la idea de enlistarle los políticos de otros partidos que hacen exactamente lo que le molestaba a mi personaje, se reúnen por varias horas en lugares públicos, protagonizan el papel de señorones de la función pública y poco deben hacer que se traduzca en beneficio de la sociedad.

Pero así es, esa es la realidad.

A lo que quiero llegar es a aceptar que la función pública sigue enferma de los mismos vicios y enfermedades que no tienen cura, ni recuperación.

Así las cosas, nos esperan sesenta casi días de las campañas de cada candidato y al final, el día de la elección, ojalá y quien gane lo haga por un margen que no permita el reclamo, que no se inconforme y se ponga punto final al proceso de cada tres años.

 

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