Hablemos de …

El maiz

Por Rafael Tortajada

Haciendo eco de la propuesta que hace el compañero agrónomo Díaz de León en el sentido de que el Congreso de la Unión utilice el próximo mes de octubre para festinar esta gramínea que ha sido el sostén del pueblo mexicano desde hace unos ocho mil años; durante todo ese tiempo ha sufrido cambios genéticos hasta llegar a lo que ahora es y con una serie de variedades convertidos en híbridos que lo han hecho más productivo para beneficio de la humanidad.

Como una modesta aportación me permito publicar lo que se escribiera en la enciclopedia agrícola y conocimientos afines que dirigieron atinadamente a principios del siglo XX el ingeniero Rómulo Escobar, que fue director de la escuela particular de Agricultura de Ciudad Juárez Chihuahua, que es donde yo me formé al igual que cientos de compañeros que en la rudeza de las tierras del norte nos enseñaron a ser hombres dado que, en ocasiones llegábamos todavía siendo casi niños.

“Maíz (Zea mays).- Origen.- El maíz es originario de América y se cultivaba por los indígenas en la época del descubrimiento. Sin embargo, hay autores, como Gustavo Heuzé, que en su obra sobre “Plantas Forrajeras”, dice que fue llevado de Asia Menor a Italia en 1204 y que en 1819 se encontraron granos de maíz en las ruinas de Tebas.

Se ha considerado al maíz como originado de la especie de gramínea Euchlaena luxuians o Teosinto o Teozintla, planta indígena de Centro América, fundándose en la morfología de ambas plantas y en su posible hibridación; pero no parece necesario suponer ese origen porque en México existe silvestre una planta más afín al maíz y del mismo género que se llama maíz de coyote, especie de zacate con flores monoicas.

En las ruinas de Casas Grandes , Chih., y de los pueblos de Arizona y Nuevo México se encentran granos de maíz de la variedad criolla, que aún hoy se cultiva, pero no se ha logrado que germinen.

Zona de producción. Aunque el maíz no llega a fructificar en regiones de grandes latitudes, porque no basta el periodo comprendido entre las heladas para el desarrollo total de la planta, en la República Mexicana se cultiva en todo su territorio, con excepción de las cumbres más elevadas, donde la altitud ejerce la misma influencia que la gran latitud.

No está limitada su zona de producción a determinadas regiones, como sucede con el trigo y con otras cosechas.

Lo mismo puede decirse de los demás países de América, con excepción de Canadá, Estados Unidos y Argentina.

Requiere para su desarrollo de 1,800 a 3,000 calorías.

Se atribuye al maíz cosechado en las tierras bajas  húmedas menor aptitud para conservarse que el de las tierras frías, pero esto es debido, probablemente, a que el primero llega a los graneros infestado ya por gérmenes de hongos o insectos, más abundantes en las primeras.

El cultivo tan generalizado del maíz en México tiene los inconvenientes de todo monocultivo y ha sido mencionado como prueba del atraso de la agricultura nacional, por personas que no saben muchos de estas cosas; pero lo cierto es que el maíz no tiene planta competidora que le aventaje en: adaptación a nuestro clima, utilidad de sus productos, medios naturales de defensa contra los agentes adversos y cantidad de materias alimenticias que produce en las condiciones en que se cultiva.

Importancia.- Desde antes de la conquista ha sido el maíz el principal artículo de consumo en la alimentación del pueblo mexicano, y probablemente no hay otro en el mundo que sepa emplearlo de más diversos modos.

En otros países donde se consume mucho este grano como alimento, existe una enfermedad llamada pelagra, caracterizada por llagas localizadas en los brazos y en las manos, la cual se cree que se debe al uso del maíz o a una alimentación deficiente en algunas vitaminas. En México, donde se consume mayor cantidad, no se propaga, debido probablemente al uso de la cal que se agrega al grano en la preparación de las tortillas, al hacer el nixtamal.

En las regiones cálidas de nuestro país se apetecen más los productos obtenidos del maíz que los del trigo, lo que se debe tanto al uso, como a la preparación que se hace de dicho grano.

Variedades. En general pueden clasificarse las variedades del maíz en los siguientes grupos:

Blando o pepitilla, de grano en forma de cuña.

Duro o córneo, de grano arrendondado.

Dulce o para elotes, algunos de los cuales son de grano arrugado cuando madura.

Esquite, grano pequeño y córneo que revienta al tostarlo.

Gigante, de grano y mata grande, poco usado en nuestro país.

El número de variedades es grandísimo y por lo general llevan el nombre de la región donde se producen.

Algunas de las variedades mejoradas en los Estados Unidos no se producen bien en México porque la fecundación de los granos es muy imperfecta y las mazorcas no resultan llenas, debido probablemente a la sequedad del aire ambiente que seca los estigmas y estilos del jilote.

Las variedades blancas son las preferidas para hacer tortillas o atole, así como para forraje de los animales, los cuales las prefieren a las de grano córneo o duro.

La variedad azul se ha encontrado en vasijas y silos de los aborígenes en la región de Casas Grandes y todavía hoy se cultiva por las diversas cualidades que tiene.

Todas las variedades de maíz tienen en sus mazorcas un número constante de hileras, que siempre es par. Puede asegurarse que si en un montón de mazorcas las hay con diversos números o series, la variedad no es pura.

Las variedades más precoces maduran en 110 días, más o menos y los nombres de maíz cuarenteno y trimesino no son sino calificativos que conducen a errores.

  1. Maíz. Clasificación.

Siembra.- La semilla debe seleccionarse procurando que se emplee únicamente semilla sana, uniforme, bien desarrollada y que corresponda por sus caracteres a la variedad que quiera propagarse.

La práctica de usar únicamente la parte media de las mazorcas escogidas no es mala; pero se obtendrían mejores resultados si además de eso se escogieran las mazorcas de las matas que tuvieran los caracteres mejores, es decir, que la selección se hiciera desde las matas en pie y no solamente de las mazorcas ya producidas.

En algunos climas del país pueden hacerse siembras escalonadas durante todo el año. En otros únicamente la siembra temprana y la tardía, dependiendo la última de la época de las lluvias. Debe procurarse que la época de la polinización del maíz o su estado de jilote no coincida con los días más calurosos del verano o canícula, porque los estigmas se secan y la fecundación de los granos no se efectúa.

La preparación de la tierra debe hacerse con la mayor anticipación posible, pues el costo de la labor de arado es el mismo y de ese modo se logra mayor fertilidad en la tierra, porque la aireación hace solubles muchas substancias fertilizantes del suelo, la descomposición de la materia orgánica y la nitrificación son más completas.

La siembra puede hacerse en tierra húmeda o de riego, a rabo de buey o siguiendo uno de los arados, a barra o con sembradora. En tierra que no necesite ararse al sembrar y que no sea pedregosa conviene más el último método.

Por experimentos efectuados en el curso de 15 a 16 años, un inteligente agricultor del Estado de Guanajuato, Don José María García Muñoz, llegó a la conclusión de que se obtienen mejores resultados en la cosecha sembrando el maíz de a grano por mata, a metro de distancia entre mata y mata y en líneas con esa misma separación. El uso de 2 ó 3 granos tiene la ventaja de que las pequeñas matitas vencen con más facilidad la resistencia de la tierra. En tierras muy compactas se ponen por cada mata mayor número de granos a fin de vencer la resistencia que ofrecen para la germinación.

Después de hecha la siembra debe quedar la tierra bien pulverizada en la superficie para que se conserve la humedad. Se usan alrededor de 20 kilogramos de semilla por hectárea”.

Vale la pena hacer el comentario de que hubo una época en que este grano se conocía en Turquía y se le llamaba “el grano turco”; llegó a tener una gran importancia en la trata de esclavos que traían desde esas latitudes a las diferentes haciendas de América ya que, descubrieron que el pozole que se elabora con este grano fue la forma más barata de alimentar a los esclavos en el trayecto.

 

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