Reflexiones de vida

Eduardo Lomelí G.

 

¿Porque el bulín escolar es peligroso?

En una escuela común del estado de Colima,  se encontraba un niño problema, dentro de las instalaciones armó un grupo de niños que se dedicaban a extorsionar a los demás compañeros ¿de qué manera?

 

Este grupo de infantes, amenazaban con golpear a quien no le diera el dinero, a todos aquellos que no compartieran con ellos lo que  traían para la hora de recreo. Este grupo de delincuencia infantil tenía un líder, el cual recolectaba lo conseguido, haciendo la repartición detrás de las aulas, los profesores, o no se enteraban o hacían caso omiso a la problemática que existía dentro de las instalaciones, un mal día tomaron a uno de los alumnos introduciéndolo a los sanitarios, querían obligarlo a despojarse de lo que eran sus pertenencias,  el pequeño se resistió haciendo frente a las injusticias de las que eran víctimas él y sus compañeros, hasta que el líder perdiera la paciencia, lo tomó por el cuello obligándolo a retroceder logrando someterlo contra la pared, lo apretó con todas sus fuerzas, provocando que su víctima comenzara a desfallecer, el infante trataba de soltarse de su victimario con una risa nerviosa las fuerzas comenzaron a flaquear hasta perder el conocimiento, ahí lo tuvieron los pandilleros escolares, logrando volverlo en sí con agua que le echaban en el rostro, una vez recuperado fue amenazado que si decía algo el castigo tendría consecuencias más serias.

 

El terror que la víctima sentía selló sus labios, al retirarse a su casa la tráquea estaba ya inflamada prohibiendo cada instante que pasara,  su respiración se complicaba más y más, al llegar a casa el niño  no podía respirar al paso de dos horas el pequeño comenzó amoratarse, la madre con gran preocupación lo traslado al médico,  logrando salvarle la vida, si la atención hubiese durado minutos más los consecuencias serían fatales.

 

Al día siguiente, al reclamo de la madre en aquellas instalaciones, la negativa de atender el problema fue tajante por parte del director del plantel educativo, argumentando que solo son niños y que no se le debe de dar tanta importancia a esas problemáticas, recalcando que el niño victima reía al ser maltratado, lo que este sujeto no entiende, que la risa también es representativa de un pánico incontrolable, que en realidad los dos son niños y que así como el agresor no tiene las fuerzas de un adulto, también el victimado cuenta con un organismo en proceso que basta y sobra con las fuerzas del delincuente infantil para producir un daño irreparable, como también el rendimiento de aprendizaje del alumno,  al pretender cambiar de turno al victimado,  la respuesta del director del turno vespertino fue muy similar al otro, diciendo a la señora, que ellos no iban a dar clases, que cuidaban a los delincuentes que les mandaban de sus casas,  recomendó a la madre que lo mejor sería cambiarlo de escuela. El pequeño fue reinstalado en otra  escuela logrando así mover todo el programa cotidiano de una familia,  por la falta de atención educativa que existe en dichas instalaciones.

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