Diálogo Político

Por Manuel Sánchez de la Madrid

 

Sin límites el crimen organizado

 

Causó inquietud la escueta noticia de que Gerardo Mendoza había sido aprehendido, se le vincula con el crimen de Silverio Cavazos quien fuera gobernador de Colima, hecho que dejó muchas interrogantes y pocas respuestas.

Entre los grandes sectores de la población tan pronto se conoció la mala noticia, nacieron hipótesis, muchas de ellas –la mayoría- sin sustento ni pruebas, coincidían en que el ex gobernador debía haber estado coludido de alguna forma con la delincuencia organizada, se dijo que había vendido “la plaza” cuando gobernador y que no concertó al cártel con el que hubiera pactado con su sucesor Mario Anguiano.

El ambiente de paz que por mucho tiempo distinguió a Colima se perdió a partir de los últimos años del gobierno de Silverio Cavazos, siguió aumentado y en la actualidad nos ubica entre los lugares más peligrosos de México. Es creíble que una vez que se ubicaron los cárteles en Colima lo hicieron su territorio, su campo de guerra en donde dos o más organizaciones criminales se discuten su dominio, lo que se traduce en asesinatos y violencia, no transcurre un días sin que sea localizado uno o varios cadáveres en algún lugar del territorio colimense.

Creímos que el lamentable asesinato, que le quitó la vida a Silverio Cavazos era el extremo de lo que habríamos de conocer, sin embargo transcurriría poco más de un lustro o quinquenio para alarmarnos con la noticia de que el ex gobernador Fernando Morena Peña había sido –en un lugar público- objeto de un atentado que lo lesionó gravemente y para fortuna de él, de sus familiares y sus amigos superó totalmente. El veneno sigue ahí, la acción violenta y asesina está vigente en Colima, amenazante e incluyendo a personajes del primer nivel de la política local.

¿Será el móvil eliminar a políticos?, en los últimos meses son casi un centenar los aspirantes a cargos políticos que militan en diversos institutos políticos en todo el territorio nacional a los que han asesinado, lo que incluye a hombres y mujeres a los que no se les conoce liga con la delincuencia.

Tres días después, cuando se había proporcionado mínima información sobre la detención del supuesto autor intelectual del crimen de Silverio Cavazos, de la misma forma escueta se hace oficial anuncio de que el mencionado asesino de quien también se sospecha era cabeza de una organización criminal y enfrentado con otra de sabida peligrosidad, en una riña ocurrida en el centro de reclusión de Puente Grande, Jalisco, Gerardo Mendoza Chávez, había sido muerto al recibir un certero golpe en la cabeza asestado con un garrote.

No escapó el “Gerardón” aun estando interno en un penal de alta seguridad de las manos de quienes no querían que hablara, el silencio lo pagó con su vida. Quienes supimos el pasado miércoles de su detención, de inmediato concluimos que de alguna forma aportaría ya en manos de la justicia información que ampliara lo relativo al asesinato de Silverio Cavazos ¿qué motivó, que sabía el ex gobernador, porqué lo eliminaron, quienes están en esa fatídica lista?, interrogantes que también buscaban respuesta con relación a Mendoza Chávez.

¿Se pelean la plaza? Sabemos que en las manchas urbanas del territorio estatal funcionan docenas de “tienditas” en donde se surte a los consumidores en pequeño mariguana, crack, foquito y otras drogas, por mucho que sea el dinero que mueven no creo que motive los escenarios de violencia y el número de muertos entre quienes militan en cada cártel ¿Manzanillo? pudiera ser el tema de los capos grandes.

Los demonios andan sueltos y están aquí en Colima.

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