Diálogo Político

Por Manuel Sánchez de la Madrid

 

No entienden, no entienden

 

Como El Bronco, no creo en las encuestas, es más, difunden resultados de consultas manoseadas, se trata de estrategias para engañar a los ciudadanos, nadie somete a control a lo que publican, en la disparidad de sus cifras se confirma que ninguna se acerca a la verdad. Aseguran que el 30% de los ciudadanos no ha decidido por quién votará, de tal manera que no tiene sustento lo que informan cada encuestadora.

Sin apasionamientos y sin compromisos, lo recomendable es intercambiar opiniones con los amigos, entre parientes, siempre y cuando se respeten y no se acaloren, ahora sí hay riesgo de que se exalten los ánimos, lo mejor es darle la vuelta al tema y platicar de cualquier otro.

Así que, según yo, no son confiables las cifras de las encuestadoras. ¿Las promesas o propuestas de los candidatos? Lo más seguro es que tampoco sean honestas, no creo que alguno llegara a decir que proyecta enriquecerse cuando arribe al cargo de elección popular al que ambiciona; cada uno perfilará una imagen de honestidad, responsabilidad, compromiso, deseo de ser un buen servidor público, lo que de alguna manera pudiera ajustarse a su comportamiento ya en el ejercicio de su función, si tiene antecedentes y fue como se comprometió.

Dime con quién andas y te diré quién eres, reza el sabio refrán, también es útil para analizar a quien nos pida el voto. ¿Es un buen esposo o esposa? Es muy importante su comportamiento ante la sociedad, ¿sus amigos?, el ambiente en el que ha vivido, su origen, el perfil de su vida desde joven, todo ello tiene que ver en cómo será una persona si se le  da poder, que muchas veces los descompone y marea.

Disfruté cuando El Bronco le dijo a López Dóriga “…infórmense, ¿o son dueños de la verdad absoluta?” Es que mucho de lo malo que ocurre tiene origen en lo que dicen y cómo lo reseñan los destacados comentaristas de la prensa electrónica, quizás también de la impresa, pero en mucho menos intensidad.

Leo Zuckermann daba la impresión de estar asustado cuando el regiomontano le perdió el miedo a los bueyes sagrados del periodismo, se quedó mudo. Estoy convencido de que en el año dos mil influyeron para que ganara la elección Vicente Fox y de que doce años después fueron determinantes para que Enrique Peña Nieto recuperara con la divisa del PRI la máxima responsabilidad del país.

Se asustaron con el escándalo de la “Casa Blanca” y abandonaron al tricolor, le dieron la espalda y simularon apoyar a El Peje y al blanquiazul.

La actitud que adoptan cuando están frente a cualquier político y en ello incluyo al propio Presidente de México, es de perdonavidas, dueños de la verdad -como les dijo El Bronco-, les gusta ser el fiel de la balanza en todo y se enojan si no lo logran.

En el programa Tercer Grado, cuando tuvieron de invitado a Andrés Manuel López Obrador, lo trataron “suavecito”, como también les dijo el gobernador con licencia de Nuevo León.

¿A quién están apoyando?

Debieran ser lectores de noticias y punto, pero no quieren abandonar el nivel que el PRI les regaló por muchos años, el factor de decisión de todo lo importante que ocurre en política y en economía, quizás lo quieran conservar después del uno de diciembre próximo.

¿Será?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *