Hablemos de …

El “Amo” Torres
Por Rafael Tortajada

Recordar este personaje es hacerlo a favor de uno de aquellos que fueron la bujía principal para el triunfo de la causa independentista desde el momento en que se inició el movimiento encabezado por don Miguel Hidalgo. Las máximas autoridades de Guadalajara ordenaron a las de Colima que enviaran un contingente de Guerra de más o menos 500 hombres y entre ellos iban casados, solteros, muchos de ellos aún hijos de familia y tuvieron la mala suerte de encontrarse con el ejército que había formado Torres en la región de Zacoalco, lugar de donde él era originario.
En esas llanuras tuvieron el primer encuentro y desde luego los defensores del terreno conocían a la perfección cada centímetro de él, por lo tanto, la ventaja era manifiesta y estalló la batalla que ya se esperaba; los rancheros de Torres, hombres con gran destreza para el uso de la honda con la que lanzaban certeramente las piedras, hicieron uso de ellas y lamentablemente le causaron grandes pérdidas a los colimenses que los llevaban sin saber a dónde.
El estado de ánimo de las familias colimenses fue terrible, quien no había perdido a su marido sí lo había hecho con su novio o su hijo por lo tanto, cundió un estado de ánimo derrotista y no quisieron volver a saber algo de la guerra de independencia.
En sus combates posteriores el “Amo” Torres tuvo la atingencia de tomar a la ciudad de Guadalajara y mandó a un comisionado hasta Valladolid para ofrecerla a Don Miguel Hidalgo haciéndole ver que, tomar posesión de ella en ese momento tenía una gran ventaja puesto que no había enemigo al frente. Don Miguel aceptó el ofrecimiento y partió de Valladolid no sin antes poder evitar que el indio Lino organizó una degollina entre varios presos y lamentablemente entre las víctimas estuvieron el que era su amigo Gamba y González, lamentó mucho no poder haber estado en el lugar preciso para salvarle la vida a este hombre que había convivido con él cuando fue párroco en Colima años antes.
La sociedad de Guadalajara organizó una comitiva de carros de caballos y se llegaron hasta Atenquique con objeto de darle un recibimiento digno, la verdad es que, trataban de calmarle los ánimos y de que no fuera a entrar a sangre y fuego a una ciudad pacífica. Ya en ella recibió a don Francisco Severo Maldonado párroco de Mascota y al recibir la propuesta de este sacerdote lo desdeñó a lo que le contestó con mucha arrogancia “yo lo que le vengo a ofrecer es mi inteligencia”; si de verdad tienes tanta como lo dices, te comisiono para que formes un periódico independiente. El padre Severo que era originario de Ixtlán hoy Nayarit se echó en busca de una imprenta y una vez que la encontró la puso en condiciones de recibir los mensajes y tuvo la suerte de imprimir 6 o 7 números que fueron devorados por la población.
A la llegada de Calleja fue lo primero que quemó y desapareció ese elemento que contenía el pensamiento de un gran hombre con respecto a sus ideas libertarias; con el tiempo se supo que un número del último tiraje de dicho periódico existía en la República de Chile y mediante las gestiones diplomáticas del gobierno mexicano se logró que fuera devuelto y que seguramente ahora estará entre los tesoros en el Archivo Nacional.
Sabemos de la derrota que tuvo en Puente de Calderón y de que ahí se dispersaron casi todos los que apoyaban al padre Hidalgo; en su deambular el “Amo” Torres fue aprehendido y desgraciadamente en la parte central de la Ciudad de Guadalajara ahí fue sacrificado, su cuerpo fue dividido en cuatro partes y cada una de ellas enviada a los puntos cardinales que le correspondían. Así terminó la vida de este hombre que luchó en forma desinteresada pero que, gracias a su sacrificio hasta ahora lo seguimos recordando.

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