LOS APUNTES DE HOY

Por José Rodríguez Negrete

 

Diputados incumplen con el pueblo

 

 

Bueno, el incumplimiento de los señores diputados con el pueblo ha sido una constante de toda la vida, cuando andan en campaña, a todo mundo saludan de abrazo, de sobadita de espalda, de invitaciones a comer, a tomarse un café, de ofrecerle la solución de todos los problemas de la colonia, pero en cuanto son elegidos como legisladores, jamás vuelven al mugroso barrio que recorrió en busca del apoyo y donde hizo tantos ofrecimientos de echarles una vuelta cada mes por lo menos.

Los señores diputados sí trabajan y a nosotros como periodistas nos consta que a veces se llevan una buena soba, pero también a veces se les carga la chamba porque andan arreglando otros asuntos grilleros, especialmente de cómo brincarle a otro partido para buscar la forma de volver a ser elegido en otro cargo de elección popular y seguir pegados a la ubre.

Insisto, los diputados sí trabajan, pero a veces se ven obligados a levantar el dedo para la aprobación de alguna iniciativa del jefe en turno o del grupo parlamentario y allí es donde se llevan su buena tajada. Como decía Obregón, no hay quien resista un cañazo de esa naturaleza.

La verdad que los diputados sí trabajan, muy duro por cierto, pero allí en el escritorio, porque la labor burocrática del legislador es intensa, todos lo sabemos, por eso reciben una remuneración económica muy importante y así lo vemos, entra de guaraches y bicicleta y sale de traje, con un vehículo de último modelo y una importante cuenta  bancaria que nadie se explica cómo le hizo; por lo menos en su barrio así lo comentan.

En la ideología de los integrantes del pueblo, de aquellos que le dieron el voto para que ganara, para que fueran sus representados, existe el pensamiento de que esas gentes no deberían de existir porque sólo se dedican a grillar y nunca atienden a sus representados;, al contrario, le dan indicaciones a la secretaria para que en caso de que llegue tal o cual persona, le diga que salió de la ciudad y que regresa para la otra semana.

Hay un comentario curioso entre los legisladores, de que en el transcurso del año aprobaron la jubilación de un magistrado, con un pago de cincuenta mil pesos mensuales, pero el jubilado, asegurando que merecía más por su trabajo, obviamente demandó al Congreso, pero como los diputados andaban muy distraídos con el asunto de irse a otro partido, de postularse como candidatos y demás, no se dieron cuenta y el asunto lo ganó el magistrado y la Corte ordenó que se le pagaran cien mil pesos mensuales, como si hubieran jubilado al presidente del Supremo Tribunal de Justicia. Muy buena…

Se habla de que durante todos estos días de campaña los diputados no asisten al Congreso, van los días que les toca sesión, pero en cuanto pasan lista, se desaparecen y nadie les dice nada; ésas son las funciones de los legisladores que cobran en promedio de doscientos mil pesos mensuales; o sea 2 millones 400 mil pesos al año; es decir, en total, por los tres años, se llevan los angelitos siete millones doscientos mil pesos.

¿Será justo?… Alguien dice que todo esto se va acabar muy pronto… pero yo digo que mi compadre y yo no lo vamos alcanzar a ver… si no al tiempo. Soida…

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