Participa rector en debates académicos de Universia 2018

(Redacción)

Fruto del trabajo desarrollado durante el IV Encuentro Internacional de Rectores Universia 2018 celebrado en la Universidad de Salamanca, España, y en el que participó de manera activa el rector de la Universidad de Colima, José Eduardo Hernández Nava, se presentó la “Declaración de Salamanca”, un documento en el que más de 600 rectores de 26 países asumen compromisos para impulsar un nuevo modelo de educación superior en Iberoamérica, que se involucre más con el desarrollo social, con los retos de la transformación digital, de la investigación, y con los Objetivos del Desarrollo Sostenible.

Durante las discusiones, los rectores propusieron expandir la educación utilizando las nuevas tecnologías, con el fin de responder a las demandas de la sociedad y garantizar la calidad educativa, pero sin olvidar una visión humanista que forme en valores. Pusieron como ejemplo, en este caso, la plataforma EDX, con más de 20 millones de alumnos en todo el mundo.

Dijeron también que las universidades deben prepararse para seguir atendiendo a los jóvenes en edad universitaria, pero también a los adultos que deberán, por motivos laborales, actualizar y certificar sus conocimientos.

Además, se propuso el reconocimiento y la transferencia de créditos y titulaciones al interior y entre las naciones, para que el alumno pueda construir su propio currículo, se forme en varias instituciones y obtenga dos y hasta o tres títulos, garantizando así el perfil internacional de los egresados.

Más que enfocarse en la producción de cosas, recomendaron una transformación de mentalidades. En este sentido, coincidieron en que la internacionalización educativa debe significar experiencias de vida y una forma distinta en que los jóvenes entiendan su formación en relación a su responsabilidad con el mundo y los problemas humanos. La universidad, dijeron, debe proveer los conocimientos y sobre todo las experiencias que ayuden a los estudiantes a formarse en esa mentalidad y en su compromiso con el mundo.

Los líderes y académicos universitarios coincidieron en que la universidad actual tiene muchos fines, pero hay que armonizarlos porque todos están interrelacionados. La docencia y la investigación, aseguraron, no son complementarias, son indistintas, aunque ser investigador puede mejorar el ejercicio docente y ejercer la docencia puede ayudar a ser mejor investigador. Una buena universidad, comentaron, debe hacer ambas cosas y buscar la excelencia dentro de su propia visión y misión.

Advirtieron acerca de considerar los rankings como el único camino para que una universidad pueda orientar su quehacer, ya que la excelencia debe buscarse en función de la misión de la universidad, y abordaron también la triple hélice: universidad + gobierno + sociedad-empresa. La transferencia de conocimiento hacia el mercado, dijeron, produce crecimiento económico y empleo; de igual forma, la proyección social se produce cuando se hace una transferencia eficiente de conocimiento a la sociedad.

El rector de la Universidad de Salamanca (USAL), Ricardo Rivero Ortega, dijo durante su charla “Decíamos ayer, diremos mañana”, que las universidades deben ser anclas en su territorio fortaleciendo el progreso, “para lo cual es muy importante salvaguardar su autonomía, ya que es fundamental para garantizar el cabal cumplimiento de sus fines. Debemos comprometernos mucho más con la enseñanza de los valores que son la apuesta por la paz, el diálogo y el multilateralismo. Necesitamos un mayor compromiso con el desarrollo social, con los retos de la transformación digital y la investigación, así como con los Objetivos del Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030”.

Los trabajos de análisis y procesos de reflexión de los rectores concluyeron con la certeza de que es necesario fortalecer las alianzas para acelerar los procesos de transformación.

En su mensaje final, Ana Botín, presidenta de Universia y Banco Santander, expresó que es necesario seguir apostando por la educación, potenciar el capital humano de las universidades y el trabajo en redes y contribuir a la transformación digital para garantizar el crecimiento sostenible, “pues el impacto –dijo– no es sólo económico, afecta las sociedades y sus relaciones”. Finalmente, se comprometió a seguir apoyando a las universidades en sus proyectos prioritarios, tanto los que ya se están trabajando como otros que surjan en el futuro.

 

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