No al mal hábito

Nadie pone en tela de duda que el fumar es nocivo para la salud, lo reconocen hasta los fumadores más empedernidos, que puede causar, entre otras enfermedades, la mortal del cáncer y por supuesto la muerte.

Por ello es crucial cada vez  más tomar conciencia de lo perjudicial que es fumar no sólo en los activos, sino más aún para los pasivos, lo que debe ocupar y preocupar no sólo a las autoridades sanitarias y a los distintos sectores productivos, sino también a los miembros de la sociedad civil. El consumo del cigarro es la principal causa de enfermedad, discapacidad y muerte. Cada año perecen más de 5 millones de personas en el orbe a causa del tabaquismo.

Se estima que la mitad de los fumadores muere de una enfermedad relacionada al consumo de tabaco y que viven en promedio 10 o15 años menos que los no fumadores. Hoy en día, ya no quedan dudas de que el tabaquismo se asocia con alteraciones en todos los órganos y sistemas del cuerpo.

El 31 de mayo de cada año, la Organización Mundial de las Salud (OMS) celebra el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de remembrar los riesgos asociados con el tabaquismo, tanto para la salud como en otros ámbitos, así como para abogar por políticas eficaces para reducir su consumo. En este año, el lema del Día Mundial Sin Tabaco 2018 es: “Tabaco y cardiopatías”.

Valga consignar que el humo de tabaco ambiental que contamina los espacios interiores, el cual proviene en 85% de la corriente lateral y en 15% de la corriente principal exhalada por las personas fumadoras, es el que produce daño al ser respirado, especialmente en quienes son más vulnerables como niñas, niños, personas adultas mayores y con alguna enfermedad.

En el marco del próximo Día Mundial sin Tabaco, la Secretaría de Salud y Bienestar Social asegura que estas sustancias se diluyen en el ambiente antes de ser inhaladas por otras personas, quienes respirarán un humo más concentrado mientras mayor sea su proximidad al cigarrillo en combustión.

Es ahora o nunca, es momento de dejar de fumar, por el bien del que padece esta enfermedad y de los integrantes de sus familias. No están solos, además de contar con el apoyo mulitidisciplinario para dejar de consumir, de manera inherente poseen el respaldo de la familia y de sus seres queridos. No al mal hábito de fumar.

 

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