Reflexiones de vida

Bajo la misma circunstancia
Por Eduardo Lomelí

El cuerpo sin vida de una mujer se encontraba tendido, Ramón y Pedro estaban desorientados, soportando ver como su padre se hundía cada día más en los vicios, desobligándose de la educación de sus vástagos. Pedro de diez años se refugiaba en las calles delinquiendo y tomando hábitos destructivos.
Ramón, cansado de la indiferencia de su padre y los constantes enfrentamientos de violencia que existían con su hermano mayor, decidió alejarse de la casa, solo acudía a ella para dormir, a la edad de quince y catorce años. Hacen frente a la nueva vida de su papá, al decidir juntar su vida con una mujer de la vida galante, el último encuentro de los hermanos, de esta manera Pedro quedando en completa libertad para delinquir a su entera satisfacción, Ramón se desaparecería de sus vidas, en cierta ocasión un hombre de edad madura pregunta al delincuente.
-Pedro ¿por qué robas?¡ Que afán el tuyo para destruir tu vida entre drogas y alcohol!
-Que sabe usted de mi vida don Rogelio, respondía aquel joven con un profundo fracaso sobre sus espaldas, derrotado por la adversidad, sin ambiciones, sueños fallidos y una profunda lástima sobre el mismo.
-¡Cuéntame muchacho! Respondía el hombre maduro tomándolo de los hombros, de esa manera solidarizándose con la pena de Pedro. Aquel joven con su mirada humedecida por las lágrimas que asomaban por sus ojos sentándose sobre una piedra comenzó a narrar el motivo de aquel fracaso de su vida.
– Mi madre murió cuando yo sólo contaba con diez años de edad, el golpe fue letal, a eso anexé que mi padre poco se interesaba sobre mi educación, ¡su gran pasión eran las cantinas! Cuando juntó su vida con una mujer me echaron a la calle, eso fue el tiro de gracia a mi sufrimiento, comencé a tomar, una cosa me llevó a la otra. Hasta llegar a esto que ahora soy un don nadie, rechazado por la sociedad, tengo veintisiete años ¿qué puedo esperar de una vida llena de adversidad? Quisiera verlos en mis zapatos, existen golpes que no se superan jamás don Rogelio.
-Comprendo tu vida muchacho y la entiendo ¡de verdad! -. Respondía don Rogelio.
– Gracias don -. Se despedía Pedro del vecino entre suspiros de resignación.
Mientas que en la enorme ciudad de México Ramón, contaba con una excelente carrera en medicina, con un futuro brillante, pues comenzaba a dar conferencias a nivel mundial, en una entrevista periodística una corresponsal pregunta al médico sobre el secreto de sus éxitos.
– Doctor ¿cuál es el secreto de su éxito? Por las mejillas de Ramón rodaban dos lágrimas.
-Sin duda señorita ¡La adversidad fue quien me arrastró!
-¡La adversidad!-. Respondía la reportera sin dar crédito a la respuesta del reconocido médico.
-Sí, escuché, a mis nueve años de edad perdí a mi madre, mi padre fue un borracho empedernido, mi hermano mayor comenzó a perderse entre las calles, lo que por lógica hizo a un joven agresivo y yo era el desahogo a sus frustraciones, pocos años después del fallecimiento de mi mamá mi progenitor se juntó con una mujer, me sentí solo en la vida, sabía que tendría que luchar contra los malos momentos y me empeñé a superar mi existencia, no fue fácil, experimenté caídas que sacudían mi corazón, tomé como ejemplo de vida a mi padre, si señorita, para no caer en los mismos errores, de mi hermano aprendí a no refugiarme en círculos de la sociedad que son destructivos , mi mentalidad se encontraba enfocada en las metas del triunfo, me integré a un grupo de superación personal, una comunidad de liderazgo llamada LIFE, fundada en los Estados Unidos de Norte América y que ya se encuentra en México y Colima, donde me ayudan a mantener la autoestima vigente, aprendí que los grandes sueños si no van acompañados de acciones reales son sueños fallidos. Aprendí también a creer en mí y en todos los proyectos que nacen en mi mente-. Aquella reportera quedaba sin preguntas, imaginando a un hombre que de la adversidad, hizo el trampolín para subir a la cumbre del éxito.
Existen muchas personas que se encuentran bajo las mismas circunstancias, pero lo importante de estos casos es como visualices los buenos y malos momentos que la vida te ofrece.

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