Diálogo Político

Por Manuel Sánchez de la Madrid

Algo se descompuso en mi presión arterial
y en el ritmo cardiaco que los alteró.
Gracias a mi cardiólogo me siento bien.
¡Que así siga!

¿Ya ganó El Peje?
Tal pareciera que sí. No habiendo muchos elementos en dónde fincar un juicio de peso, sólo nos queda oír a los comentaristas de supuesto prestigio que vemos y escuchamos en los canales de televisión de las empresas con presencia en todo el territorio nacional, lo mismo que opiniones firmadas por periodistas en rotativos y magazines, agarrar entre lo que dicen, un poco de uno, otro poco de otro, armar un rompecabezas para forjar una idea con lo que líneas arriba digo y la dosis personal de quién quiere hacer público el resultado, firmarlo y publicarlo en el medio informativo del que disponga o llamar la atención en una rueda de amigos, frente a una taza de café.
Concluyo -sustentado en lo anterior- que para los encumbrados e infalibles comentaristas de programas transmitidos por la televisión, Andrés Manuel López Obrador les lleva semejante ventaja a sus tres oponentes en la contienda por la Presidencia de México, que sólo falta que el uno de julio próximo, dentro de treinta días, el electorado lo confirme en las urnas.
Confirmó el tabasqueño lo que presumía el presidente norteamericano Donald Trump: si disparara en contra de transeúntes un arma de fuego en Nueva York, no disminuían sus simpatizantes en las preferencias del voto, así El Peje se pelea con los empresarios de mayor peso, los más importantes de México y algunos figuran entre los más acaudalados del mundo y no pasa nada, el señor puede decir la barrabasada que quiera frente a periodistas o de sus seguidores, la reacción le favorece y le aplauden a rabiar.
Los conductores de programas de tema político que hace seis o doce años no podían esconder el miedo de que López Obrador triunfara en las urnas, ahora pareciera que están alineados entre sus seguidores y, dicho sea de paso, están en su derecho.
La realidad es consecuencia de muchos factores, uno es que el tabasqueño ha cambiado y atemperó su carácter o por lo menos esa idea proyecta; si es seguidor de Maduro, el presidente de Venezuela, y se identifica con su tesis de gobernar, ahora no la hace pública y quizás ya en el ejercicio del poder la ponga en práctica; la campaña de desprestigio en contra del presidente Enrique Peña Nieto y de su gobierno ha sido un éxito, la sostuvieron por seis años lo mismo el PAN que Morena, tanto que cuando el tricolor apoyó la candidatura del mejor hombre para gobernarnos, José Antonio Meade, lo hizo a soto boche, como queriendo que nadie se diera cuenta que el candidato era bueno, pero el partido malo.
Acción Nacional dejó que creciera Ricardo Anaya, quien sin escrúpulos se fue sacudiendo a sus superiores, hasta que se hizo del poder e impidió que Margarita Zavala llegara a la candidatura que tomó para sí, aliándose con su enemigo natural que es el PRD. El “niño maravilla” ha hecho lo que ha querido con el blanquiazul y el partido del sol azteca, lo que al parecer no le servirá para ganarle al Peje.
Morena fue creado para llevar a Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, es de su propiedad y ha repetido tanto que triunfará en los comicios del próximo uno de julio, que pocos lo ponen en duda; se habría de necesitar de algo de dimensiones inimaginables con cargo al tabasqueño, que fuera tan grave como para sacarlo de la contienda. Nada le hace daño.
Así que, como encabezo esta entrega con una interrogante, la respuesta es ¡Sí, ya ganó El Peje!
Así parece.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *