Reflexiones de Vida

Homicidio de autoestima

Por Eduardo Lomelí

En diversas situaciones existen personas que utilizan la baja autoestima de los individuos para trabajarlos mentalmente, si el victimario percibe que una persona tiene una alta credibilidad en sus proyectos y talentos donados por la vida,  se da a la terea de matar esa  autoestima para poder trabajar al sujeto a su entera satisfacción,  en alguna parte del Estado de Colima se suscitó esta historia.

Un aficionado a la escritura solía tomar como pasatiempo  las letras,  ignorando aquel talento que le era donado de los cielos, escribía sin percatarse que sus textos eran de verdad artes literarios, con el paso de los años fue descubierto por un hombre de altos estudios en letras, pero  le faltaba el don de la narrativa, el aprendizaje académico que donó al aficionado era oro molido para el inculto escritor, ya que uniendo los aprendizajes, con el talento nato que traía en la sangre,  hacía de  aquel joven un monstruo en la literatura.

-Mira Jacinto te mostraré todo lo que encierra la literatura, para que un día puedas publicar una obra literaria, el talento que tienes es muy bueno solo tendré que pulirte en los reglamentos que exige el mundo de las letras.

-¡Claro maestro se lo agradezco! -. Respondía el principiante con gran emoción, tarde con tarde visitaba al maestro escritor en su residencia,  para tomar el taller privado. En poco tiempo el sueño de su vida se convertía en una realidad, las librerías lucían su primera obra literaria, a poco tiempo de su independencia aquel maestro de la enseñanza en letras perdía la vida dejando a la deriva a su alumno, pero con la suficiente escuela para continuar solo, sus obras gustaban a quien la leyera.

Cierto día se encontró con el guionista de una televisora de renombre,  al leer un texto del  joven escritor, como zorro en casería pensaba.

-Este jovencito tiene mucho más talento que yo,  podría sacar un gran provecho de sus talentos, pero tendré que ser muy inteligente. Le hare creer que le falta mucho camino por recorrer, el joven esperando la crítica del guionista, al encontrase con él pregunta con emoción.

– Amigo ¿qué le pareció mi libro?

– Bueno, a decir verdad creo que tiene algunos detalles pero en general  es aceptable, podría darte una oportunidad en la televisora que trabajo.

-¡De verdad, muchas gracias!-. El joven se emocionaba pero también perdía un poco de credibilidad en sus textos, al analizar la respuesta del hombre de la televisora, de esa manera entregaba textos al empresario,  él con todo el dolo por destruir su autoestima en cada guion comentaba.

– Mmm,  no sé. Tendré que analizarlo con calma, conozco escritores muy buenos, pero quiero ayudarte, deja ver cómo podemos corregirlo-. El escritor perdía cada día más la confianza en sus historias al escuchar los comentarios negativos de su supuesto amigo.

-Mira Jacinto pensé en cambiar algunas cosas de tu historia pero no, lo dejé igual para que no te sintieras mal, pero la verdad es que existen escritores muy buenos, y  tu dejas mucho para la crítica, pero en fin lo trabajaremos.

Llegó el momento en que el escritor ya no tenía ni ánimos para improvisar historia, nada le satisfacía a su creatividad, hasta llegar al límite de abandonar la pluma decidiendo jamás escribiré una  sola frase para nadie, el astuto guionista al ser enterado de la decisión del inexperto escritor con gran entusiasmo pensaba.

-Lo he logrado la autoestima de este chamaco está perdida ahora si lo trabajaré bajo mis intereses personales.

-Mira amiguito tu trabajarás para mí, yo te respaldaré, sé que no eres el gran escritor pero cuentas con mi respaldo, la verdad es que conozco grandes escritores,  pero tú me caes bien y quiero darte la oportunidad.

-No maestro jamás escribiré una sola nota, si conoce grandes escritores pues búsquelos a ellos, porque yo me retiro de las letras.

Su autoestima estaba perdida, sin ánimos de crear, aquel guionista pensando con alevosía, bueno a éste ya lo aplasté ahora a buscar otro soñador para matar sus aspiraciones, a éste ya le saqué lo necesario para presentar los trabajos en la televisora como autorías de mi propiedad.

Como este ejemplo existen muchos más en diferentes circunstancias de la vida, personas que por envidias mayores a sus capacidades pretenden destruir o vivir del talento de otros, convirtiéndose así en omitidas de autoestima.

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