Ganar elección, no debate

Los cuatro candidatos a la Presidencia de la República ingresan, a dieciséis días para la realización de la jornada cívica del primer domingo de julio, a la recta final de la campaña tras un laxo tercer debate en propuestas y marcado por las acusaciones de corrupción, un todos contra todos que, en efecto, dejó secuelas, pero más a unos que a otros.

El tercer y último debate, celebrado este martes en Mérida, Yucatán, versó sobre temas torales como educación, tecnología, salud y lucha contra la desigualdad aunque, dicho sea de paso, pronto el contexto se fue por otros derroteros, como reproches mutuos y señalamientos por corrupción entre los aspirantes a gobernar México y suceder en el cargo que dejará acéfalo a partir del 1 de diciembre del año en curso el mandatario Enrique Peña Nieto.

Tras el debate esperado por las y los mexicanos, para darse una idea más contundente y no somera de los perfiles, las propuestas y lo que les antecede a cada uno de los abanderados de las coaliciones partidistas y el independiente, con miras a votar el venidero 1 de julio, los cuatro aspirantes presidenciales continuarán con sus actividades de campaña, públicas y privadas, en una recta final vertiginosa, que podría cambiar el rumbo político del país.

No se puede decir quién ganó en un debate, pero sí quién perdió a la hora de debatir, polemizar y contrastar ideas y propuestas, y parece ser que en este tenor quien no salió bien librado fue el candidato de Morena-PT-PES, Andrés Manuel López Obrador, dado que se evidenció que  cuando fue jefe de Gobierno en la ciudad de México otorgó contratos por asignación directa y que, por ello también es proclive a practicar la corrupción.

José Antonio Meade Kuribreña hizo los deberes asignados en el debate. Compartió varias propuestas electorales en rubros como educación, tecnología y desarrollo, y fue quien se catapultó  por su capacidad, experiencia y conocimiento de causa.

En los anteriores debates, cabe recordar, fue el que dio seguimiento a aquellos dos departamentos que no declaró AMLO y al caso Nestora. En el del martes  se ven venir dos temas: el intento de Anaya de defenestrar  el gobierno de AMLO en la ciudad de México y la difusión del video que acusa al queretano de lavado. Al margen de lo anterior, es irrelevante definir quién ganó el tercer debate,  lo trascendente es quien obtendrá mayoría de votos el 1 de julio y, con ello, ganar la primera magistratura del país.

 

 

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