Trabajo Infantil

El trabajo infantil es una violación de los derechos humanos fundamentales, que entorpece el desarrollo de los niños y que potencialmente les produce daños físicos y psicológicos en el transcurso de sus vidas.

Igualmente, se ha demostrado que existe un fuerte vínculo entre la pobreza de los hogares y el trabajo infantil, y que éste perpetúa la adversidad económica durante generaciones, dejando a los hijos de las familias vulnerables fuera de la escuela y limitando sus posibilidades de ascender en la escala social.
De acuerdo a un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la erradicación del trabajo infantil en las economías en transición y en desarrollo puede generar beneficios económicos casi siete veces superiores a los costos, especialmente asociados con las inversiones en una mejor escolaridad y en unos mejores servicios sociales.
Lo anterior se pone de manifiesto porque el Módulo de Trabajo Infantil (MTI), a través del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), dio a conocer en días recientes que el estado de Colima durante el 2017 tuvo una tendencia a la baja en este rubro al ubicarse en el quinto lugar en el país, dado que durante el 2013 se encontraba en la primera posición de la tabla nacional.
Destaca de igual forma en fecha reciente que desde 2013 la Comisión Interinstitucional para Prevenir y Erradicar el Trabajo Infantil en el estado ha realizado diversas acciones y actividades, redoblando esfuerzos para salvaguardar los derechos de las niñas y niños colimenses. Colima, según el MTI, dispone de 176 mil 457 menores, de los cuales 132 mil 186 son de entre 5 y 14 años y 44 mil 271 de 15 a 17.

Los menores entre 5 a 17 años de edad en condición de ocupación suman 21 mil 650, de los cuales 2 mil 708 efectúan actividades permitidas, 10 mil 851 en actividades peligrosas y 8 mil 091 por debajo de la edad mínima permitida de 15 años, lo que suma una población de 18 mil 942 en circunstancias de riesgo. En dicho rubro, Colima se ubica en la sexta posición a nivel nacional.

Ahora bien, de los 18 mil 942 menores en ocupación no permitida, 13 mil 884 asisten a la escuela y 5 mil 58 no, según el informe del MTI, cuyos rubros donde laboran son la agricultura, ganadería, apicultura, acuacultura, pesca, minería y silvicultura; en el secundario, en los sectores Industrial y transformación de recursos; y en el terciario, en servicios y comercio.

Se ha avanzado, en efecto, en lo que respecta a la prohibición del trabajo infantil, pero más en términos cualitativos que cuantitativos, por lo que se deben enfocar las baterías al segundo aspecto y aspirar a contar con una niñez plena e integral, sin menoscabo de sus derechos y de su infancia misma. Hagámoslo por ellos y por su futuro.

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