Grave crisis de valores

Por Arturo Alejandro Fuentes González.

Cada vez es más común escuchar la frase que dice “un Mundial de Futbol sin mexicanos no es un verdadero mundial”, y si bien es cierto que los miles de compatriotas que cada cuatro años asisten a las justas mundialistas, independientemente del punto del orbe en el que se realizan, exhiben nuestra pintoresca idiosincrasia, pues estos grupos de mexicanos que han sido catalogada por la prensa internacional como la mejor afición del mundo, aportan la alegría de fiesta, relajo, gritos, ocurrencias, risas, bromas, ingenio, pero sobre todo la buena vibra y el empuje que le da fuerza a nuestro representativo nacional para lograr los resultados que para muchos pesimistas y sin fe resultaban prácticamente imposibles de lograr.

Por otra parte, para el imaginario social y a la mayoría de los mexicanos, nos abochorna el comportamiento de cierto sector de “paisanos” que se encuentran en tierras rusas, “apoyando” al tricolor, pues sobrepasan los límites de la convivencia civilizada que debe de prevalecer.

Gracias al umbral de la nueva era que nos permite por medio de las redes sociales empaparnos en tiempo real de lo que sucede al otro lado del mundo, nos enteramos diariamente de alguna acción que los “aficionados” aztecas realizan y que avergüenzan a la mayoría de los mexicanos y no sólo fuera del país efectúan estos lamentables actos, también en territorio nacional un grupo de aficionados prendieron fuego a una bandera alemana, hecho que generó indignación y fue repudiado por un importante sector de connacionales.

Siempre bajo los influjos del alcohol, algunos paisanos han agredido, asolado, robado y cometido disturbios en vía pública, que han puesto en predicamento a la cancillería mexicana, provocando alertas policiacas y del ejército, uno de los más graves fue el del michoacano que tiró de su silla de ruedas a un anciano ruso, así como de otros tres paisanos que fueron sorprendidos robando en la principal ciudad sede.

En pasados mundiales se han suscitado penosos incidentes que le han traído problemas diplomáticos a nuestra nación como en el mundial de Francia ’98 cuando Rodrigo Rafael Ortega, orinó “la Flama Eterna”, la cual ardía desde 1921 para conmemorar a los soldados caídos en la Primera Guerra Mundial, o en los juegos de Japón 2002 cuando un grupo de mexicanos viajaba en el tren más rápido del mundo y uno de ellos presionó el botón de emergencia, deteniendo sin motivo alguno el “tren bala” por primera vez en su historia, provocando alerta y movilizando a las autoridades niponas.

Irónicamente el ejemplo que han puesto otras aficiones como la japonesa que al terminar el partido en el que ganan a Colombia se ponen a recoger la basura del estadio es una excelente acción que debemos de tomar como enseñanza y que demuestra que en educación y cultura estamos lejos de dicha nación asiática y de muchas más, lo que nos pone en una balanza de el porqué su orden y disciplina los coloca como un país en pleno desarrollo mientras que nuestro comportamiento demuestra que somos una nación con una severa crisis de valores.

Quienes de manera agresiva, intolerante y hasta visceral claman por un “cambio” de régimen en nuestro país, no consideran que primero debemos de cambiar nosotros como personas y ciudadanos, pues la clase política con la que contamos en México, incluyendo a todos y cada uno de los partidos políticos y nuestros gobernantes son un simple reflejo de lo que somos como sociedad sin valores ni educación.

Nadie con una varita mágica llegará a cambiar las condiciones económicas, políticas y sociales del país porque somos una nación sin educación acostumbrada a corromper, delinquir, sobornar y sacar provecho de quien se deje, con una crisis de principios que mientras no cambiemos de manera individual jamás seremos el país de primer mundo que tanto se le exige a las autoridades.

Lamentable Pérdida
Debido a una grave enfermedad, ayer dejó de existir “el coquimatlense” David Ballesteros, ex director del Instituto Colimense del Deporte (INCODE) y en un tiempo destacado voleibolista que en repetidas ocasiones represento brillantemente a nuestro estado. Me tocó conocer su calidad de persona como padre de familia del Colegio Cuauhtémoc, con quien coincidimos en distintas ediciones de los juegos inter-salesianos. Por este medio le ofrezco a su familia sinceras condolencias ante este momento difícil, hoy por la mañana se le estará rindiendo un merecido homenaje en el auditorio de la Unidad Deportiva Morelos.

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