LOS APUNTES DE HOY

Por José Rodríguez Negrete

LOS RASTROS DEL ESTADO

Los rastros municipales de Colima, así como los de todo el país se encuentran en muy malas condiciones, pero dejemos a un lado los rastros de México y concretemonos específicamente a los que existen en Colima, en donde las condiciones higiénicas son paupérrimas y de las más malas que se tienen precisamente por la falta de atención de las autoridades sanitarias.
El problema de higiene de los rastros de todos y cada uno de los municipios de la entidad, es muy viejo, tiene más de 40 o 50 años, todos esos rastros son del año del caldo, fueron construidos para realizar la matanza de la reses y los cerdos de acuerdo a lo que señala la propia ley de la Secretaria de Salud, como el caso del rastro municipal de Colima, que se ubicaba a un costado de la zona de tolerancia, un centro de matanza a garrotazos lo que desde luego traía como consecuencia sustancia químicas en la carne del cerdo que podría causar enfermedades en los consumidores de la misma, especialmente por la adrenalina que generan los animales por el temor de ser sacrificados.
Motivo por el cual la gobernadora Griselda Alvarez Ponce de León trabajo intensamente para que se cambiaran las reglas arcaicas de sacrificar a los animales, a garrotazos en la cabeza y fue así como nació la idea de construir un rastro moderno, bueno entre comillas, que le dieron en llamar Procesadora Municipal de Carne, que se ubica casi a la entra del Rancho de Villa, pero que no reunía, desde entonces, los requisitos de higiene que marca la propia ley, motivo por el cual pronto el famoso rastro empezó a deteriorarse y hoy es el peor de los rastros de todo el estado, no le funciona nada, es un edificio totalmente pestilente, que se percibe tres o cuatro kilómetros a la redonda, todas las colonias del oriente de Villa de Alvarez, más de cien mil personas se quejan amargamente porque nadie les hace caso, vaya ni las autoridades de la Secretaria de Salud; y eso ya es mucho.
Desde que nació la procesadora, nació también la idea, entre las autoridades de las dependencia federales del estado de construir un Rastro TIF, (Tipo de Inspección Federal), se decía que podrían ser dos uno en Colima, en Loma de Fátima y otro en Manzanillo, para atender las necesidades de la región y abastecer a los barcos de buena carne y eliminar todo esos rastros viejos, pestilentes y totalmente antihigiénicos, pero nada solo quedó en buenos deseos.
Ahora a 30 años de distancia, cuando las autoridades municipales solo quieren administrar los pocos recursos que tienen, no se hace nada por solucionar este grave problema de salud pública; la Secretaria de Salud echada.
Mientras tanto los carniceros hacen su agosto, porque nadie los supervisa, nadie sabe de dónde sacan la carne, porque no hay ganado en Colima, se dice que los tiguíques proliferan, traen carne de otros estados vecinos, de los ranchos y hasta reses desbarrancadas y no hay nadie que inspeccione. Que estará pasando. Soida…

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