Diálogo Político

Por Manuel Sánchez de la Madrid

 

 

¿Difícil…por qué?

Nacho Peralta Sánchez no tendrá una Cámara fácil, la oposición es mayoría, gobernará con alcaldes que militan en Morena, en los municipios más importantes. Se las verá difícil.

Pues no, yo no coincido con la generalidad que, como digo líneas arriba, opina. Si el mandatario Ignacio Peralta Sánchez quisiera imponer su voluntad sobre eventos que representaran riesgo para sus gobernados, si quisiera usar el dinero del pueblo para enriquecerse o para obras de relumbrón, si otorgara contratos a empresas protegidas o comprara a amigos incrementando los precios, entonces sí un Congreso, integradas las comisiones por diputados de institutos políticos opositores, no se lo permitirían, es más, ni los representantes populares de su mismo partido.

Pero estoy seguro de que no es el caso, Peralta Sánchez seguirá gobernando como lo ha hecho, sin necesidad de que un Congreso a modo le proteja de actos indebidos, se los permita y apruebe, así gobernó como alcalde y en lo que lleva al frente del Poder Ejecutivo estatal ha transitado sin salirse de las normas y leyes, es cuestión de moral, de principios.

¿Que no contará con apoyos?

Como dice el refrán, “pa’ lo limpio no se ocupa ni jabón”, quizás pudiera preocuparle a Nacho o a cualquier otro de los gobernantes que se despertaron el lunes pasado con la noticia de que Morena arrasó y ya en funciones alcaldes o diputados, les pudieran hacer bullying dificultándoles realizar acciones de gobierno bien intencionadas, eso sería perverso, quien al fin y al cabo resultara afectado sería el pueblo, el gobernado en todas sus escalas.

Me queda claro que estrenamos acontecimientos, no hay antecedentes de un proceso electoral que concluyera con “carro completo”. ¿Será el ganador digno con aquel al que venció, sabrá controlarse y gobernar con equidad, sin ejercer venganza, sin cobrar rencores?

Para conocer las respuestas planteadas arriba de estas líneas, tendremos que esperar.

El gobernador Ignacio Peralta Sánchez ha mostrado inteligencia y tolerancia, equilibrio y fortaleza, de tal forma que de sobra tiene con qué enfrentar los dos casos, el que se refiere a conducir el Poder Ejecutivo respetando sin invadir a los otros dos Poderes y exigiendo lo mismo.

Es posible sumar esfuerzos y cada quien desde su trinchera -como está de moda decir- hacer lo suyo sin roces y sin fricciones, dialogar, compartir ideales que beneficien a los colimenses todos. Se trata de trabajar por un Colima mejor.

No será pues el resto de la gestión de Ignacio Peralta Sánchez un tramo sembrado de espinas, con respeto, buen voluntad y abanderando los tres Poderes la misma bandera, harán fácil lo que para algunos se antoja difícil.

Hay tiempo de tirar cohetes y de levantar las varas, concluida la contienda lo que sigue es sanar las heridas, unir lo que se hubiera fracturado.

Así será. Estoy seguro.

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