Vereda Anónima

Por Dalal El Laden*

 

 

La Luna Roja

 

Qué placentero resulta leer una novela y sentir que la historia, de alguna manera, nos pertenece. Se trata de “La Luna Roja” (Alfaguara, 2009, 393 pp.), de Luis Leante.

Luis Leante nació en Caravaca de la Cruz (Murcia), en 1963. Es licenciado en Filología Clásica. Ha publicado relatos y varias novelas, entre ellas destaca “Mira si yo te querré”, ganadora del Premio Alfaguara 2007. Su obra se ha traducido a más de veinte idiomas.

“La Luna Roja” narra las vidas de Emin Kemal, escritor turco, y de René Kuhnheim, su traductor, español, quien vive en Estambul desde los tres años de edad.

Muchos personajes rodean a estos protagonistas, la mayoría interesada en la literatura, y otros, como Derya, esposa del escritor y amante del traductor, que logran insuflar malicia. Entre todos entretejen una historia de suspenso llena de emociones que resultan sobrecogedoras. Todo empieza cuando René se ve envuelto en la muerte de Emin, en Estambul.

Encontramos pasión por los libros, por la fotografía, temas como la religión y de cómo ésta llega a marcar vidas. Nos hace recordar el primer amor, cuando todo ese sentimiento lo creíamos descrito mediante un poema (de algún autor o de nuestra autoría). Aquí “Aurelia”, la última obra que escribió Gérard de Nerval, poeta romántico francés (1808-1855), tiene una gran importancia.

Además de Nerval, hallamos versos de otro poeta romántico francés, Theóphile Gautier (1811-1872): “Es rosada la tierra de abril/ como la juventud, como el amor;/ y casi no se atreve, siendo virgen,/ a enamorarse de la primavera”.

Los personajes también nos enriquecen con reflexiones como: “Las fotografías son imágenes que no llegan a todos los rincones como las palabras”, “La escritura es un don de Dios”, “El orgullo debe guardarse para cuando uno lo necesite. Para ser un gran escritor no hace falta orgullo, sino genio”, “Hagas lo que hagas, siempre tendrás la sensación de haberte equivocado”.

La Luna Roja” termina convirtiéndose en un libro que no podríamos olvidar, al menos no tan fácilmente.

 

*ladendalal@hotmail.com

 

 

 

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