Diálogo Político

Por Manuel Sánchez de la Madrid

 

Colima no es priista

 

Lo he afirmado desde hace muchos años, los colimenses no simpatizan con el Partido Revolucionario Institucional, circunstancias, coincidencias y el apoyo de algún ángel que vigilaba la sobrevivencia del  tricolor, -ya no- permitían a éste gobernar, la titularidad del Poder Ejecutivo no ha conocido la alternancia de milagro.

Veamos, el proceso electoral en el que participó Fernando Moreno no fue fácil para el tricolor, recordemos que se inconformaron los panistas y en el último minuto el Tribunal del ramo le dio el triunfo a Fernando, lo que no dejó tranquilos a los del blanquiazul.

Gustavo Vázquez fue impugnado y se anuló la elección. En esos tiempos se decía que la fortaleza del PRI era Tecomán, su alcancía de votos, por ello fue apoyado cuando el accidente fatal de Gustavo, Silverio garantizaba el triunfo, ya se temía que el PAN era un peligro.

Los habitantes del famoso Valle de Tecomán le dieron la espalda y se fueron con el PAN, pero Manzanillo fue el músculo priista y sacaron adelante a Mario Anguiano, que la tenía perdida, ya el tricolor dependía de otros factores, de minucioso trabajo de operadores políticos y de buena suerte.

El triunfo de Nacho Peralta fue muy apretado, se anuló y repitió el proceso y, reforzado con alianzas, ganó el PRI con facilidad. Sí, a la segunda vuelta, pero muy golpeado en alcaldías y en curules.

No ha habido trabajo para ampliar el abanico de políticos que puedan ganar en las urnas, tanto que para completar la fórmula han tenido que habilitar a ciudadanos que no militen en el tricolor, que no los conozcan ni los identifiquen en el partido.

Después del efecto del tsunami Andrés Manuel, en la votación del pasado uno del presente mes, se dicen muchas cosas con relación al futuro del que fuera el partidazo, que para reformarlo se le quite el nombre, lo que es absurdo, lo que menos le estorba es éste y el logotipo.

El fracaso se debe a que fallaron los priistas metidos a gobernantes, muchos de ellos se sirvieron con la cuchara grande, algunos desviaron dinero para apoyar las campañas políticas de candidatos, y ya cumpliendo órdenes de arañar millones de pesos del erario público, de una vez agarraron para ellos y mucho.

¡Pamplinas!

Que la Comisión de Honor y Justicia aplique sanciones a los malos priistas, que corra a los que son una vergüenza, que los acuse penalmente si hay pruebas, y si no, que los defienda.

A otra cosa mariposa.

¿En dónde está el presidente Enrique Peña Nieto y sus colaboradores de primer nivel? Se desaparecieron desde el proceso electoral, lo que al parecer es obligado, pero de eso han transcurrido trece días y no hay señal de ellos ¿Tienen miedo de dar la cara?, no lo tienen, pero debieron tenerlo, su desmedida ambición los hizo inmensamente ricos, pero el que pagó el pato fue el PRI: lo mataron, lo asesinaron.

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