La canícula

De acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en la Península de Yucatán, el sur, el sureste y algunas zonas del centro de México, se registra una  disminución de las precipitaciones pluviales y un incremento en las temperaturas, lo cual, pone de manifiesto, es un indicativo del inicio del fenómeno climatológico conocido como la canícula.

De igual manera, el SMN, informó que dicho fenómeno climatológico se registra anualmente en algunas regiones de México, entre julio y agosto, con una duración aproximada de 40 días, en los cuales, valga insistir, disminuye la probabilidad de lluvias y aumenta la temperatura.

En este contexto, de acuerdo a lo expuesto por la autoridad competente en la materia, los efectos de la canícula son más evidentes, además de Colima, en l17 estados de la República Mexicana.

Con este periodo de la canícula el agua del océano se calienta lo suficiente para dar comienzo a 30 días de intenso calor. En las de zonas donde el clima es continental el efecto es menos acusado, por lo que las temperaturas máximas suben antes. Por el contrario, en los lugares que tienen climas templados, sobre todo en zonas costeras, se deja sentir bastante.

Siendo la temporada de más calor, podríamos llamarla ola de calor, pero no es el término adecuado o correcto. La canícula hace referencia a 30 días durante los cuales el sol es más intenso, pero las olas de calor son fenómenos meteorológicos que se caracterizan por una duración de cuatro días y las temperaturas tanto mínimas como máximas más altas superan las medias registradas en la zona para la fecha en cuestión.

La Conagua, a través del SMN, advirtió sin embargo que pronosticar el inicio, la duración y la intensidad de  la canícula, también conocido como sequía intraestival, de medio verano o veranillo, resulta difícil, ya que depende de las condiciones atmosféricas. Incluso, en circunstancias excepcionales, puede comenzar desde junio o extenderse hasta septiembre.

Al margen de lo anterior, sea como fuere, hay que tomar las debidas providencias con la canícula, no sobre exponerse al sol, hidratarse y cuidarse en todo momento, porque este fenómeno climatológico, por su prolongación, puede poner en riesgo la vida de los más vulnerables, como menores y ancianos.

 

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