Área protegida

La firma del convenio que en fecha reciente presidieron el gobernador Ignacio Peralta Sánchez y el titular de la Conanp, Alejandro del Mazo Maza,  tiene entre otras cuestiones el objetivo de concluir el proceso de protección al santuario de la tortuga marina, en la playa Boca de Apiza, en el municipio de Tecomán.

Con dicho convenio signado son, junto con Colima, ocho estados del país con los que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas ha impulsado este instrumento, para fortalecer esa colaboración para crear nuevas ANP en el ámbito federal, estatal y municipal.

De acuerdo al comisionado Alejandro del Mazo, en el caso concreto del campamento tortuguero de Boca de Apiza, será el Área Natural Protegida número 183 para proteger al quelonio, en especial a la especie golfina, que es la que tiene mayor porcentaje de arribazón a las playas de Colima y consecuentemente la mayor cantidad de nidadas y huevos.

Con base a la definición de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, las áreas naturales protegidas son “un espacio geográfico claramente definido, reconocido, dedicado y gestionado, mediante medios legales u otros tipos eficaces para conseguir la conservación a largo plazo de la naturaleza y de sus servicios ecosistémicos y sus valores culturales asociados”.

Son espacios continentales y/o marinos del territorio nacional expresamente reconocidos y declarados como tales, incluidas sus categorías y zonificaciones, por conservar la diversidad biológica y demás valores asociados de interés cultural, paisajístico y científico, así como por su contribución al desarrollo sostenible del país.

Las ANP son de dominio público, por lo que la propiedad sobre ellas no puede ser transferida a particulares, pero, puede ocurrir que una se establezca sobre predios donde existe un derecho de propiedad preexistente. En ese caso, la propiedad queda limitada a los objetivos y fines de creación del área, ya que ésta tiene carácter de patrimonio de la nación, cuyas restricciones deben incluirse en la norma que crea el área natural protegida o en su plan maestro.

Contribuyamos pues, en Boca de Apiza, a proteger y dar mantenimiento a esa ANP, para preservar  la flora, la fauna, el suelo, el agua y la atmósfera, a fin  de asegurarla existencia de la tortuga y mantener el equilibrio ecológico.

 

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