Hablemos de…

Por Rafael Tortajada.

Remembranzas. Un mexicano en la luna.

Publicado el 9 de agosto de 2010.

Durante la presentación del libro cuyo título es el que antecede al presente escrito, pudimos observar un lleno absoluto del auditorio principal del Archivo de la Universidad de Colima, aquel que existe en el lugar donde un 16 de septiembre de 1940 arrancara esa casa de estudios en una carrera que cada vez la engrandece más ante otras dependencias de igual categoría, algunas de nuestro país y otras del extranjero.

Debo mencionar que los comentarios vertidos por el doctor Ricardo Raphael de la Madrid fueron amplios, doctos y en cierto momento salpicados de buen humor, favorables desde luego al autor y hasta lo comparó con Zaramago que empezó a escribir hasta los 70 años y que son los mejores deseos para que Sánchez de la Madrid siga una carrera que promete por demás ser brillante dado el contenido de este volumen que se presentó.

Fuimos enterados de que la editora Diario de Colima fue quien metió la mano en su tecnología para darle vida a este libro, que si lo comparamos con los hijos, es como si viéramos nacer uno de ellos; primero tenemos que alimentarlo en nuestra mente, después desarrollar la idea en un borrador y finalmente se le debe dar una extensa explicación a la imaginación para que salga aquel producto del trabajo imaginativo del escritor y así ver con gran satisfacción que ya tiene vida este nuevo ser.

Sólo que, falta pasar la última prueba, si ese libro después de atravesar por los intríngulis que al fin y al cabo debe llevar dentro de la literatura que se utiliza para expresarse, como decía, falta la prueba principal de ser leído; un tomo que ha pasado por tantos obstáculos y si no llega a la mente de los lectores es como un niño que no logró nacer.

A mi modo de ver, el doctor Ricardo Raphael fue prolífico en sus comentarios y adornó con su léxico brillante la velada que no dejó de ser literario-social y con mucha modestia terminó ofertando al público su intervención y aún, dio las gracias porque tuvieron a bien escucharlo.

El doctor Romero de Solís; qué decir de él dada su amplia experiencia, su abultada cultura, producto de sus avanzados estudios que le han dado autoridad para introducirse en temas como el presente y otros aún de mayor envergadura. Nos narró como él en un principio, cuando llegó a estas tierras procedente de su natal Sevilla, le tocó vivir en un poblado llamado Copala a unos cuantos kilómetros de Zapotiltic, lugar del nacimiento del astronauta mexicano.

¿Astronauta mexicano? Pues claro, se trata de un personaje que se fue a trabajar de mojado al otro lado y que pudo asimilar estudios de alto grado que, finalmente lo llevaron a ser uno de esos tres astronautas que llegaron a la luna en el Apolo 11 el 20 de julio de 1969. Esa llegada a Selene que fue televisada a todo el mundo, creo que ha sido lo más observado de la historia de la televisión a la fecha aunque aún no hubiera aparatos a color. Se estuvo atento al momento que iba bajando por la escalerilla y en el instante en que pisó con el pie izquierdo, estalló en alegría la masonería mundial debido a que con eso demostraba que él pertenecía a esas logias.

Poco después en la ciudad de México le fue erigida una estatua de tamaño natural y con su traje de astronauta para conmemorar fecha tan memorable y nunca se nos olvidará cuando dijo «es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad». Muy aplaudido el doctor Romero de Solís.

Rogelio Pizano que fue muy atinado en sus comentarios en el manejo del micrófono le cedió el uso de la voz al M.C. Miguel Angel Aguayo Figueroa y en pocas palabras se refirió al suceso y para deleite de todos los que estábamos presentes nos leyó unos sonetos escritos por la pluma maestra de su señor padre licenciado Ismael Aguayo Figueroa; el más gustado fue el que dedicó al barrio de la Sangre de Cristo; muy constructiva la intervención.

Después Pizano le cedió a oportunidad al autor del libro y el señor Manuel Sánchez leyó parte del texto. En lo personal me hubiera gustado escuchar sus vivencias personales, que nos platicara que lo motivó para darle vida a los personajes de la novela, quien lo animó a escribirlo y hasta habría sido conveniente que nos platicara las peripecias que haya sufrido para lograr que este nuevo hijo tuviera vida; porque a pesar de conocer a muchas gentes con decisión en el medio, de todos modos hace falta tener poder de convencimiento y a veces no se logra.

En fin, eso es lo que a mí me hubiera gustado; por lo demás, me pareció aceptable porque además es muy buen lector don Manuel.

Al final del evento el representante del gobernador del estado, licenciado Héctor Michel Camarena también lanzó su mensaje aportando desde luego una explicación por parte del primer mandatario por su ausencia. En el auditorio completamente abarrotado estuvieron el presidente municipal Ignacio Peralta Sánchez, el diputado Romero Coello, presidente del Congreso, el doctor Luis Gaitán Cabrera, secretario de la Contraloría del Estado así como su esposa Lourdes, hijos, nietos y en primera fila estuvo el señor Ricardo Raphael Escogido acompañado de su esposa la señora Alicia de la Madrid Hurtado.

Como término, todos fueron obsequiados con un nutrido aplauso y nos fuimos al jardín a degustar sabrosos bocadillos que para estos casos la Universidad de Colima siempre es toda una sibarita.

Felicidades por su primera novela y esperamos que el número siga creciendo.

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