Hablemos de …

Por Rafael Tortajada

Agia Sofía

En algunos otros lugares del mediterráneo se construyeron otros templos que fueron dignos rivales de Santa Sofía y lamentablemente ésta quedó casi en el olvido. Llega el 19 de mayo de 1453 y los turcos al mando del sultán Emir de los creyentes de la época conquistó la orgullosa Constantinopla y aquel hermoso templo dedicado a Santa Sofía que fue el orgullo de la cristiandad sufrió las serias consecuencias de un cambio estructural y arquitectónico por parte de los nuevos amos de esa tierra. (Aclaro, la toma de Constantinopla por los turcos de 1453 fue muy importante puesto que ahí se termina una época de la historia que fue la Edad Media y se inician los tiempos modernos).

Dentro de las modificaciones que le imprimieron el cambio radical a la famosa catedral fue que se mandaron construir 4 minaretes.

La mezquita fue construida modificando la catedral en su parte interna, durante el reinado del decimocuarto sultán otomano, Ahmet I, entre 1603-1617. Es la mezquita más grande y fastuosa de Estambul. (Su actual nombre).

Fue construida por el discípulo del arquitecto Mimar Sinan, Mehmet Aga. Su construcción, fue iniciada en 1609 y finalizada en 1616. La mezquita fue construida junto con una madersa, escuela coránica, un asilo, un centro comercial de artesanía, un «kervansaray», alojamiento para camellos, una fuente y un «külliye», complejo socio-religioso.

El sultán Ahmet subió al trono a los catorce años y gobernó con gran aceptación popular hasta los veintiocho; falleció, supuestamente de cáncer, unas cuantas semanas después de inaugurar la mezquita. Está enterrado en el «külliye» de su propia mezquita, en un mausoleo que construyeron más tarde.

El arquitecto de la mezquita, Mehmet Aga recibió el apodo de «Sedefkar», el marquetero.

El lugar elegido para la construcción de la mezquita fue el centro de la ciudad, antiguo emplazamiento de un hipódromo romano. Uno de los motivos de elegir esta zona fue porque estaba cerca del palacio de Topkapi.

El cuidado que mostraron al elegir el lugar es un reflejo del posterior esmero que pusieron en escoger los materiales de construcción y en la decoración de la mezquita. Los 21.043 azulejos usados en su construcción fueron hechos en los talleres del palacio; las alfombras de cientos de metros cuadrados fueron tejidas en los telares imperiales y los cristales de las lámparas de aceite fueron traídas del extranjero.

Santa Elena hizo algunos viajes a Jerusalén y llevaba con ella un gran séquito de personas entre los que iban arquitectos, pintores, etc, etc., por lo tanto, tuvo tiempo de construir durante su camino algunos pequeños templos que servían de refugio a la vez para que ahí pernoctaran peregrinos que iban en visita del santo sepulcro y se defendieran de la multitud de asaltantes que había por los caminos.

Para que se tenga una idea exacta de la altura de la catedral hoy Mezquita de que hablamos, en su interior le cabe perfectamente la estatua de La Libertad que existe en la bahía de Nueva York con todo y brazo y antorcha.

Actualmente sirve de asiento a un museo de grandes dimensiones llamado Topkapi. Esto es a grandes razgos la historia sintetizada del esfuerzo que se inició con la lucha de los cristianos a favor de Constantino, de la fe que tuvieron en Santa Elena que se convirtió y fue un baluarte insustituible.

Es además mencionar la lucha enorme entre diversos pueblos que iban destruyendo algunas civilizaciones para construir sobre sus ruinas según sus propias costumbres y como ya se comentó antes, fue tan fuerte el impacto histórico de lo que se ha llamado como la Toma de Constantinopla por los Turcos que ahí muere una parte de la historia y nace otra de las cuatro en que está dividida para su estudio la historia universal que conocemos.

Actualmente y desde la toma de la Bastilla que inició la Revolución Francesa en 1789 vivimos en la época contemporánea.

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