Vereda Anónima

Por Dalal El Laden*

 

 

GLOSARIO DE VOCES INDÍGENAS DE VENEZUELA

Mi amigo, el señor José Contreras, hizo llegar a mis manos un libro maravilloso; se trata de “Glosario de voces indígenas de Venezuela” (Monte Ávila Editores Latinoamericana, 2008), de Lisandro Alvarado, del que no puedo dejar pasar la oportunidad de compartir parte de su valioso contenido:

Cámbur: Planta cultivada, del género del banano, pero con fruto más pequeño y también más variado en tamaño, color y sabor (…) Camburí no es vocablo indígena, sino africano, dado por los Guanches, primeros pobladores de las islas Canarias, a una de las variedades del plátano, mucho tiempo antes del descubrimiento de América.

Caney: Cobertizo, construcción cuyo techo está sostenido por pilares de madera solamente, sin paredes ni otro revestimiento. Aplícase en especial al edificio dentro del cual se emplaza la maquinaria de un trapiche de caña de azúcar (…) Voz taína que significa “casa grande de los señores y caciques”, o en concepto de los conquistadores, tugurio, cabaña circular. De aquí el envilecimiento de la voz. En el vocabulario chaima de Humboldt, se halla la voz “canéi”, adoptado sin duda.

Canoa: Barca enteriza, alargada, más o menos capaz, usada por los americanos precolombinos (…) Vocablo que, aceptado desde 1493, tomó puesto en el diccionario de Nebrija y se impuso además, con leves modificaciones, a muchas lenguas americanas o europeas. Voz taína.

Guarapo: Zumo de la caña de azúcar, y en general cualquier agua azucarada, fermentada o no (…) Del quichua “huarapu” (…) Parece, con todo, vocablo introducido por los negros africanos.

Guayuco: Delantal, pampanilla, taparrabo, faldeta, perizoma, usado generalmente por los indígenas suramericanos. Voz chaima, de origen caribe, que en sentido propio corresponde al vestido de la mujer, pues el de los hombres tiene de ordinario un nombre distinto en las diversas lenguas del grupo caribe.

Hamaca: Coy o lecho colgante tejido con hilo de algodón a trama cerrada o con telas gruesas apropiadas (…) La palabra también se halla en el caribe, y debe, según algunos, haber sido propagada por los piratas antillanos. Muchos observan en ella un vocablo guaraní. Simeon, en su Diccionario, dice que es voz náhuatl, y Brasseur de Bourbourg, que es taína, que es lo más verosímil. Gumilla escribe “amáca” (…) Así pronunciamos aquí, pero los campesinos suelen decir “jamaca”, al uso antiguo, y no mal por cierto.

Ñapa: Adehala. Del quichua “yapana”, añadidura. En quichua moderno “yapa” es algo que se da sobre lo que se debe. D. Daniel Granada considera vulgarísima la forma ñapa (…) Lo es, según parece, en Buenos Aires. Asimilando la “y” y la “ll” como líquida, ocurre a veces el cambio en “ñ”, permutación bastante rara en nuestro lenguaje criollo. Utilizada también en México. “Alipego” en Costa Rica. “Yapa” o “llapa” en Ecuador, Chile, Argentina. En Colombia (y a veces en Argentina), ñapa. (¡Ni de ñapa! ¡Ni por ésas!).

*Facebook: Correctora de Estilo Isla de Margarita / http://dalalelladen.blogspot.com

 

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