Crédito que no afecta

No tienen ni siquiera una semana en sus curules legislativas cuando ya algunos diputados locales, que dicen representar los intereses del pueblo de Colima, han mostrado el cobre y delineado cómo se conducirán en la LIX Legislatura, a no ser que rectifiquen y ratifiquen su juramento al tomar protesta de defender  a los habitantes que integran su distrito electoral.

Lo anterior viene a colación por el punto de acuerdo aprobado por mayoría en la reciente sesión del Congreso del Estado, para que el titular del Poder Ejecutivo no procediera a la contratación del crédito por 410 millones de pesos, en virtud del estado financiero del gobierno estatal y de la economía en general. Pierden de vista quienes apoyaron el exhorto que dicho crédito sería para utilizarlo en causas comunes y beneficios sociales,  aunado se está en las condiciones para ello.

El gobierno de Ignacio Peralta Sánchez le dará seguimiento y cauce al crédito que fue autorizado por las y los señores diputados integrantes de la anterior Legislatura local (la LVIII), dado que no afectaría las finanzas públicas. Quien debe opinar al respecto son los expertos en materia financiera, y no políticos que se oponen simplemente por intereses partidistas, que anteponen a los de la colectividad.

De hecho, la víspera, el secretario de Planeación y Finanzas (Seplafin), Carlos Arturo Noriega García. Dijo que el crédito que autorizó el Congreso al Gobierno del Estado por 410 millones de pesos “no afectará la salud de las finanzas públicas, pues se encuentra dentro del techo de financiamiento neto del estado para el presente ejercicio fiscal”.

Explicó que “el destino de este financiamiento cumple con los requisitos de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, así como la Ley de Deuda Pública del Estado y sus Municipios, ya que se realizarán inversiones públicas productivas, es decir, obras públicas tangibles”.

Hay que recordar que de los 410 millones de pesos se destinarán 200 millones para la compra del terreno en donde actualmente se ubica la Zona Militar, 150 millones para el edificio C5i y 60 millones para el equipamiento de hospitales de Manzanillo y Colima.

Aun cuando el financiamiento es de largo plazo (el primero en el gobierno peraltista), no afectará las finanzas del estado por los indicadores de sostenibilidad de la deuda. Más claro ni el agua.

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