Sin pensión

El Congreso de la Unión publicó este lunes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto por el que se expide la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, reglamentaria de los artículos 75 y 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el que se adiciona el Código Penal Federal.

Con esta nueva ley, los ex presidentes de la República dejarán de recibir las pensiones que se les venían entregando y obliga a que ningún servidor público perciba un sueldo superior al del próximo mandatario de la nación, a la sazón Andrés Manuel López Obrador, que oscilará en los 108 mil pesos mensuales.

En el decreto en cuestión se señala que éste “entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación”, y que “al momento de la entrada en vigor de la presente ley quedan sin efectos todas las disposiciones contrarias a la misma”.

Formal y legalmente se acabaron los privilegios y discrecionalidades, lo que se suscita en dos vertientes: ya no gozarán los ex presidentes de elevadas pensiones y otros beneficios a costa del erario, aunado que ya no habrá funcionarios que perciban dietas y/o emolumentos exagerados, escandalosos o que lastiman a la mayoría de las y los mexicanos.

En teoría se podrá ahorrar una buena cantidad de millones de pesos, pero habrá que esperar que se traduzca ello en los hechos y que los recursos sean reasignados u utilizados con un sentido social y para beneficios directos a la población.

Antes del decreto cada ex presidente vivo recibía poco más de 205 mil pesos al mes, es decir 2.4 millones de pesos al año cada uno, además de seguro de vida y seguro de gastos médicos mayores, además de auxiliares y elementos del Estado Mayor para temas de seguridad.

Sin embargo, de los ex mandatarios vivos, solo Luis Echeverría y Vicente Fox reciben mes a mes la pensión asignada, no así Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, que renunciaron a ella, en tanto que Felipe Calderón la donaba a una fundación dedicada a ayudar a niños con cáncer.

Ojalá sea para bien y no una medida populista, la que no le arroje ningún beneficio a México y a sus habitantes.

 

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