Reforma laboral

Una reforma constitucional supone la modificación de la Constitución de un Estado. Tiene por objeto una revisión parcial de la Carta Magna y la sustitución de una o varias de sus normas que no modifiquen la estructura y principios fundamentales del texto constitucional.

En los países con sistemas de Constitución rígida o semirrígida, las reformas constitucionales requieren de un procedimiento especial, diverso al que utiliza para la aprobación de las leyes ordinarias. En ella se conocen tres mecanismos para modificar algo, siendo éstos la enmienda, reforma y constituyente.

Lo anterior viene a colación porque, la víspera, con 417 votos a favor, 29 abstenciones y uno en contra, la Cámara de Diputados aprobó en lo general la primera reforma laboral de este sexenio, y aunque obtuvo el voto de casi todas las bancadas parlamentarias, donde las y los diputados reconocieron que quedaron a deber a los trabajadores en materia de subcontratación y temas sobre autonomía sindical.

De hecho, el PAN, PRI, PRD, PES y Verde Ecologista apoyaron la reforma impulsada por Morena, mientras que Movimiento Ciudadano y el PT se abstuvieron; esta última bancada incluso, al argumentar el sentido de su voto, sentenció que “si no está el compromiso explícito de que vamos contra el outsourcing, estaremos en posibilidad de decidir nuestro voto”.

Las y los legisladores petistas consideraron que “es el momento de dejar fuera de la ley a la figura de la subcontratación, ya que da pie a que continúe el alto poder de negociación salarial de los empresarios contra los trabajadores, los cuales ven ir sus salarios constantemente a la baja y perder sus derechos adquiridos…”

Pese a que obtuvo el dictamen en cuestión -que contenía la reforma- el apoyo de casi todas las bancadas representadas en San Lázaro, las y los representantes populares presentaron 104 reservas a discutir sobre 35 artículos que componen ésta que, una vez presentadas y discutidas, se procederá a la votación nominal en lo particular.

Aprobaron por mayoría pues los integrantes de la Cámara Baja dl Congreso de la Unión esta reforma en materia laboral, que ojalá no resulte contraproducente, sino antes bien benéfica y positiva para la generalidad de la clase trabajadora del país.

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