Relato en Corto

Por Eduardo Lomelí

Ni loco te olvidaré

Ni los años lograrán que de tu esencia me olvide, tus cansados pasos, tu rostro marchito, los desvelos que desde niño me dedicaste son parte de mis más bellos recuerdos.

En mis locos desvaríos me mantengo al pie de los escalones que dan inicio a la eternidad, vivo con la esperanza que un día Dios te permita bajar a saludarme, ¡ahí, incansable estaré esperando tu visita para acariciar tu pelo, tus manos, besaré tus cansados pies y arrodillado gritaré al mundo entero que te amo aún sobre la misma muerte, que ni aun dentro de la más alta locura podría olvidarte! que nada es lo mismo desde tu partida, que necesito de tus consejos, de tus caricias, que me encuentro solo, que mi vida gira sobre un desierto desde que partiste, que me duele el alma por no haber podido despedirme de ti mamá, ¿sabes?, jamás imaginé la vida y que tu estuvieras ausente de mí, cómo mencionar algún recuerdo en especial si todos son hermosos, si hasta las mismas llamadas de atención forman parte de tu esencia, de aquella personalidad que te hacia diferente, la mortificación que jamás entendí, la felicidad que nunca compartí contigo, sí sólo en los momentos difíciles de mi vida busqué tu refugio. ¡Y tú, con el corazón desgarrado por tanta indiferencia me acogiste entre tus brazos como cuando era un niño! Y como niño lloré el fracaso de mi vida que te lastimaba tanto como a mí, mis triunfos eran tus triunfos, mis tristezas las tuyas, sólo mis alegrías no te supe compartir, ¡ahora, poco me importa la vida! ¡Poco me importa morir demente! ¡Si del mundo me olvido si no recuerdo mi nombre, a ti mamá, a ti, ni loco, ni loco podré olvidarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *