Narrativa en corto

Por Eduardo Lomelí

Lo que la mentira destruyó

¿Por qué en contadas ocasiones de la vida se tiene que vivir bajo la sombra de las mentiras? ¿Cuál es la razón de la persona que miente? ¿Por qué no piensa que las pirámides de verdades falsas tarde o temprano se destruirán, y caerán sobre la persona que le ama, a quien todo apostaría por su honestidad? ¿Por qué no se dan cuenta que destruyen proyectos, ilusiones, el deseo de vivir?

Después de leer estas letras olvídalas, no pienses más en ellas, quema esta carta que he escrito con lágrimas del corazón, ¡que nadie sepa que te amé tanto, que nadie lo sepa, solamente Dios!, deséchala, ¡que el mundo ignore que la mentira me está matando, que el mundo ignore este dolor! que nunca sepan que por el mundo un hombre va triste, derramando sangre, poco a poco muriendo por tener que soportar de pie la sombra de la mentira, poco a poco muriendo de dolor, guarda este secreto, te amaba tanto que fuiste mi orgullo fuiste mi niña buena, fuiste toda mi pasión. ¡Tanto te amaba!.

Mira ingrata como mueren mis ilusiones, como agoniza mi corazón, como dejaste el alma donde un altar te levanté, hoy muere el pobre hombre que solo amor pudo ofrecerte, ¡jajajajajaja! pensando que sólo con eso felicidad te daría, se equivocó el corazón, miro mis adentros, y me encuentro con un corazón muerto, sin amor para ti, ya no te quiero ni espero que tu amor regrese al dulce nido que para ti formé, ya no creo que tu mano cierre la herida que en mi pecho abrió. Ya no existen las caricias que ayer me regaló.

Pero sabes una cosa, te perdono, porque quien de verdad amó jamás maldice lo que ayer con pasión besó, el alma grita y llora, en silencio gime de tanto dolor, pierde en silencio la vida como estoy muriendo yo.

Solo te pido cuando ya estés lejos, recuerda que mutilaste un corazón que te amaba a su manera, que cuando demostró amarte lo hizo de corazón, tira esta carta, olvídate de mi amor, pues el tuyo lo extraviaste al hallar nueva ilusión. Esta noche quiero cerrar los ojos, ya no despertar con aquella zozobra que más mentiras se descubrirán.

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