Filias y Fobias

Por Carlos de la Peña

Bastión priista

Colima es un bastión priista, de eso no hay duda. Junto con Coahuila, Campeche, Estado de México e Hidalgo, forma parte de ese selecto grupo donde jamás se ha dado la alternancia. Habrá que analizarlo de esa manera.

Muchos en nuestro estado dan por desahuciado al Partido Revolucionario Institucional, postura que me parece bastante atrevida, pues la historia nos ha dicho que tal partido siempre ha jugado un papel fundamental, y por ende victorioso, en los comicios por la gubernatura. ¡No es poca cosa! El PRI jamás ha perdido una elección a gobernador en el estado de Colima. Sigue siendo un partido muy fuerte estatalmente hablando, ya que, a nivel nacional se debe hacer una reconfiguración de fondo para afrontar futuros retos electorales.

Descartar la importancia del partido y sus liderazgos rumbo a 2021 seria un error políticamente hablando. Estoy seguro que desde las entrañas del CDE ya deben estar planeando una estrategia eficaz y contundente. El PRI no va a soltar tan fácilmente la gubernatura, como muchos otros piensan.

En estas nuevas formas de hacer política, donde la pluralidad y la inclusión son estandartes, no me resultaría extraño coincidir con la agenda política de Morena, por mas que el lector pueda sorprenderse. Me explico:

La madurez política que buscan alcanzar los distintos partidos de oposición debe estar a la altura de los nuevos retos que enfrentan. Ya se dieron cuenta que las viejas formulas no funcionan mas. Dejar de lado las liturgias pudiera ser un primer paso. Coincidir con Morena en la agenda tanto legislativa como ejecutiva debería ser el segundo. No concibo un país polarizado entre distintos partidos políticos tratándose de temas relevantes para la sociedad. El PRI puede y debe trabajar de la mano con Morena (O con el PAN, MC, PRD) ¿Por qué no?

Pongamos en practica idealismo político que busca concentrar a los partidos como el enlace entre la ciudadanía y el estado. Ostentan una labor fundamental para toda democracia, que descansa en la posibilidad de un ciudadano en participar por un puesto de elección popular, así como escuchar las demandas de sus afiliados y/o simpatizantes.

Si el Partido Revolucionario Institucional logra renovarse y estar a la altura de las nuevas demandas sociales en estos dos años que faltan para las elecciones, será un serio contendiente. Siempre lo ha sido. La prueba la tenemos desde Pedro Torres Ortiz hasta José Ignacio Peralta Sánchez.

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