Vestigios

Continúan en palacio de gobierno los trabajos de remodelación, mismos que de acuerdo a lo informado la víspera por el secretario de Cultura, Carlos Ramírez Vuelvas, van conforme a lo proyectado, con un avance del 40 por ciento aproximadamente.

Hay que recordar que tal remodelación está contemplada o proyectada en tres etapas, y la actual apenas es la primera, que está programada concluya a finales del año, lo que redundará en darle un valor agregado a ese edificio vetusto y un bagaje cultural colimense.

El titular de Cultura en la entidad, informó ayer en declaraciones a la prensa que los trabajos de remodelación que se están llevando a cabo en palacio de gobierno han arrojado el localizar vestigios arquitectónicos de los siglos XVII y XVIII.

Precisó Ramírez Vuelvas que se confirman hipótesis de los arquitectos respecto a las distintas etapas del palacio, “encontrado vestigios del siglo XVIII, además otros que podrían ser del siglo XVII, bases como cimentaciones, paredones que reflejan que el edificio tenía otras características…”

De acuerdo a lo anunciado por el funcionario estatal, se está construyendo un patio colimote, una fuente y un auditorio para alrededor de 890 personas, lo que de suyo es importante y que dimensionará a palacio como un espacio cultural acorde a las exigencias actuales y a otorgarle un prestigio a ese espacio público.

Aunque, eso sí, valga ponderar que los trabajos de remodelación propiamente dichos se están ejecutando cumpliendo la normativa que marca el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pues son tareas muy vigiladas por éste, porque el gobierno estatal pretende cumplir en tiempo y forma con esta obra para y por los colimenses.

No hay que olvidar que el INAH es muy escrupuloso en su normativa, y a ello busca afanosamente constreñirse la Secretaría de Cultura y no suceda algo similar como con el Ayuntamiento de Colima, en el caso del auditorio Miguel de la Madrid, en el centro de la ciudad.

Por algo hay normativas, leyes, reglamentos y demás que se deben cumplir y no hacer obras de remodelación al libre albedrío.

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