Filias y fobias

Por Carlos de la Peña

Morena rumbo al 2021

¿Le alcanzará a Morena su capital político para las elecciones del 2021? Me parece que si. Definitivamente el parteaguas histórico en la política mexicana se dio en los pasados comicios del 2018, donde el Movimiento de Regeneración Nacional arraso en todo el país. Después siguieron las elecciones del presente año en donde dicho partido obtuvo las dos gubernaturas que estuvieron en disputa (Baja California y Puebla). Ahora bien, los próximos comicios están a la vuelta de la esquina.

“Tenemos mucho presidente para tan poco gabinete” fueron las palabras de Fernando Moreno Peña, con las cuales coincido. No cabe duda que la aprobación del presidente estará arriba del 50% para entonces, salvo alguna catástrofe de carácter económico. A este aspecto podemos sumar la probable inclusión de la revocación de mandato en las boletas electorales, cuya función también tendrá fines políticos, pues no es lo mismo una boleta con Lopez Obrador que sin el. La pregunta pertinente sería: ¿Está Colima listo para la alternancia?

Nuestro estado no conoce nada que no sea el PRI a nivel político, pues ningún otro partido ha tenido las riendas del ejecutivo estatal. Si bien ha habido alternancia y pluralidad política en municipios y en congreso, jamás en el ejecutivo. El que mas cerca estuvo fue Jorge Luis Preciado, en las pasadas elecciones a gobernador. Ahí pudo haberse dado la alternancia, pero el PAN la desaprovecho. La intrínseca relación del gobierno y la universidad ha permitido una base férrea de votantes sustentados en la dependencia económica de las familias y la fortaleza de los sindicatos.

Ahora bien, el destino de Morena se encuentra paradójicamente dentro de Morena mismo. El cimentar las bases como partido político y contar con unidad entre sus aspirantes es fundamental para su éxito en un estado tradicionalmente priista. Inclusive arropar un candidato externo y cerrar filas junto con el podría ser otro proyecto con viabilidad política. Sin duda alguna las fuerzas morenistas tienen el futuro político de Colima en sus manos. La duda radica en si sabrán hacer las alianzas correspondientes o se atendrán a la popularidad del presidente, y nada mas.

Entendemos pues, un contexto político bastante complejo en Colima, pues el nuevo partido dominante a nivel nacional se enfrentará con un estado en el que la 4T aun no termina de impregnar. La labor territorial y mediática que puedan llegar a tener sus integrantes es determinante para no depender exclusivamente del liderazgo obradorista. Hasta el día de hoy, dentro de Morena mediaticamente hablando solo veo sobresalir a Vladimir Parra. Un cuadro que si bien en un futuro podrá ser relevante por su espíritu de lucha, por ahora me parece que tendrá que esperar. Indira Vizcaíno se ha desdibujado en el transcurso del sexenio obradorista, pues su cargo la desgasta políticamente ya que los programas sociales aun no están en su optimo funcionamiento. De ahí en mas, solo especulaciones, pues Mario Delgado va por la dirigencia de Morena y Cesar Yañez esta mas cómodo tras bambalinas.

La carrera apenas esta por comenzar rumbo a la sucesión de Ignacio Peralta, pues el PRI y los demás partidos no se dejaran ser desplazados tan fácilmente en la esfera politicacolimense. Los liderazgos que ya han gobernado sus municipios en repetidas ocasiones (Felipe Cruz y Virgilio Mendoza, por ejemplo) pueden legitimar sus aspiracionesconforme transcurren los meses. Habría que recordar que faltan infinidad de acuerdos, alianzas, rompimientos y calumnias. Lo que me parece interesante del asunto es que la mesa esta servida para que Morena agote todas sus ventajas que el capital político de su líder moral le aporta. Deben de entender y aceptar que se deben a Lopez Obrador, así como su aceptación pública dependerá del mismo. En el momento que

sus integrantes se empiecen a marear en el ladrillo veremos la debacle inminente. Quien resulte candidato por Morena (o cuente con dicho partido en su coalición) a la gubernatura de Colima, tendrá una gran ventaja sobre los demás contendientes. Una aprobación del 60% no es poca cosa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *